GRAIVER, TIMERMAN -TALIBAN Y LOS MONTONEROS

 

Por Edgardo Arrivillaga

 

 

 

El libro consta de cuatro partes. Recoge la integralidad de una primera edición, aparecida en 1990, titulada El crimen de Graiver, y agrega un Prologo y un Epilogo, que actualizan los hechos hasta hoy, y dispone de un Anexo más completo de fotos y documentos. El libro esta desaparecido o se encuentran escasos ejemplares en el área usados. Gasparini, ex militante revolucionario y sociólogo además de periodista para medios extranjeros, entre ellos Radio Holanda nunca intentó hacer una reedición.

 

A Gasparini le faltaban algunos elementos documentales y su trabajo se basa en testimonios, deducciones, convergencias pero no tuvo acceso directo a la documentación de Graiver que he proporcionado a los lectores en las ultimas semanas en función de las acusaciones de Héctor Timerman referidas a una falsa y esotérica atribución de judeofobico que le permite al joven embajador seguir con el dinero que recibió de Alfonsin y de Camps en un pacto patriótico que incluyo al general Suárez Masón ,a sus intereses petroleros en Bridas y a negociaciones secretas que culminaron por estafar a Abrasha Rotemberg –el padre de Cecilia Roth-quien nunca mas quiso hablar con el actual embajador argentino en Washington.

Las acusaciones de judeofobico en la Argentina son útiles para explicar lo inexplicable y Mario Osatinsky, el grupo más cerrado y eficiente de las organizaciones paramilitares de la época lo sabía y tenía las cosas claras al respecto.

También, el escultor Federico Brook, dos veces titular del Instituto Latinoamericano en Europa quien había proporcionado excelentes esculturas de vidrio y metal de forma ecuménica tanto a Martínez de Hoz como a Deng Xiao Ping.

 

Mientras visitaba regularmente al almirante Massera para colaborar en una apertura socialdemócrata.

Y se carteaba románticamente con Federico Bartfield.Con un correspondencia que se encuentra en los archvos del Parlamento italiano para quien quiera consultarla.

Timerman júnior entiende menos de todo esto y pese a que la pagina Web de la embajada contiene elementos casi binacionales, las masacres de la AMIA y la Embajada de Israel en nuestro país justifican sus ambiguos contenidos si bien hubiesen necesitado una reelectura de Saúl Bellow para entender exactamente lo que esta pasando entre Estados Unidos, Israel y la Argentina.

Independientemente de esta historia casi shakesperiana la llaga ha sido abierta .Y es inevitablemente metastasica. .Una vez Jacobo Timerman que era un periodista brillante y no exactamente un monito de madera alambicado en el horóscopo chino señaló: “necesito contratar a Prensa Latina porque la alternativa es TASS y realmente la gente del área latinoamericana de TASS escribe realmente muy mal”. Era lógico la Chrysler avanzaba sobre Cuba y el esquema bipolar de Martínez de Hoz que salteaba a Cuba para dirigir nuesra exportaciones agrarias directamente a Moscú no se había entronizado.

 

El hijo no aprendió esa lección periodistica y efectivamente sus juicios son de una elaboración intelectualmente deprimente pero puede quedarse tranquilo. Lo que Gasparini no publico se hará ahora y ante el tribunal imaginario de la Historia hegeliano habrá que determinar finalmente quien es el verdadero cómplice del Proceso militar que dio por tierra con el gobierno de Isabel Perón y con toda alternativa democrática en la Argentina que tuvo que esperar al golpe de dados de Malvinas para resurreccionar sus almidonados trajes de falsos resistentes.

El drama de la burguesía nacional que Perón sustento con un acuerdo que permitía a Chrysler romper el bloqueo americano y vender sus automotores a Cuba directamente vía la Argentina es que fue superada por el tiempo y hasta su judeidad ya es un hecho anecdótico. La nueva burguesía es la gran oligarquía kirchnerista como Ezkenazy o esta en ciernes por vía de las nuevas corrientes inmigratorias.

Y naturalmente Londres.

 

Timerman padre, un socialdemócrata gramsciano conocedor de sus propios limites, soportó mas que la tortura ,la imbecilidad mas estilizada de los lugares comunes de la clase media argentina. Se le preguntó ,por ejemplo, si existía una gran conspiración judía internacional que abarcaba en una misma maniobra antiargentina a Israel, a Breznew, a la banca judía de Nueva York, a los montoneros y nada menos que a la guerrilla Palestina de los setenta en una misma alambicada operación que recordaba las pesadillas de Munch . En realidad la gente de Camps asesorada por el Capitán de infantería Cayo, ex periodista de Clarín y celoso de la habilidad de Timerman, no entendía que se trataba de una operación de evasión y lavado de dinero la de los bancos de Graiver que luego se reciclaron en el financiamiento a los Montoneros.

 

Y al respecto es interesante analizar los expedientes Graiver porque allí encontramos de puño y letra y en francés los nombres de Bernardo Neusdtadt en un nuevo deposito efectuado el 19/8/76 por 9.292,36 dólares, al señor Núñez, Adolfo con un deposito de 682,73 dólares depositados con vencimiento el 24/8/76 y sobre todo a Edgardo Sajón, el ex secretario de prensa del general Agustín Lanusse con un deposito de 12.975,47dolares con termino de intereses bancarios al 26/06/76 cuando ya claramente Sajón había fallecido como consecuencia de los interrogatorios que lo ultimaron con un infarto cardiorrespiratorio masivo. Héctor Timernan júnior no fue detenido niinterrogado y tal vez seria bueno que explicase públicamente porque.Pero sabemos que no puede hacerlo. A continuación y si seguimos inspeccionando los documentos siguen los depósitos de Sajón y otros por valores que oscilan entre los 3.665,50 dólares y otros absolutamente insignificantes por valor de 972,17 dólares. En síntesis la gran corporación judía de intereses bancarios que hubiesen hecho las delicias de un cultor de los Procolos de los Sabios de Sion –libro pagado por el zarismo antisemita-no solo había alcanzado su mayor punto de inflexión con Gelbard y el ultimo Perón sino que a partir de allí y con la llegada del alfonsinismo ese imaginario se disolvería ante una realidad que curiosamente rescataba la herencia martinezhozista por vía del liberalismo thatcheriano revisitado por otro peronista pero en este caso de origen sirio.

Carlos Saúl Menem.

 

En el caso de Timeman júnior se corre un riesgo serio que es peor que la falsedad y la hipocresía y consiste simplemente en creerse su propia retórica. Hoy en la Argentina la comunidad judía se ha diezmado, cuenta menos, la imagen de Israel esta visiblemente desdibujada y en una síntesis muy esquemática podemos decir que la gran conspiración, que nunca existió, simplemente ya no tiene cadena de mandos y los ejemplos de Heller y Filmus son residuos que colaboran simplemente con un proyecto que no les es propio. Kirchner esta mas cerca de ser un nazi estructural, un prusiano totalitario que de expresar la cabeza iluminista de una burguesía nacional y en eso se encuentra justamente la contradicción que lo hace debatirse entre Heller, Torcuato Di Tella –ya desaparecido como ideólogo del proyecto kirchnerista- Carta Abierta, El Argentino, Spolsky y Hugo Moyano. Y allá a lo lejos gesticulando como un artefacto a pilas que pierde sus baterías se encuentra justamente el embajador Timerman.

 

Muerte

 

La historia arranca contando el último día de vida de David Graiver, el 6 de agosto de 1976. El personaje es un banquero argentino de origen judío. Tenía 35 años entonces. Poseía dos bancos en Argentina (Comercial de La Plata y Hurlingham), dos bancos en Nueva York, el ABT y el CNB (American Bank and Trust y Century National Bank), la BAS en Bruselas (Banque pour l’Amérique du Sud), un banco en Tel Aviv (Swiss-Israel Bank) y decenas de compañías desparramadas por el mundo. La narración de Gasparini se explaya en detalles sobre la constitución del capital de las 6 instituciones financieras y los demás bienes. Las escenas se desarrollan como en un film de Coppola revisitado o tal vez la historia de Meyer Lansky narrada por Sergio Leone en Nueva York.

¿Era realmente Una vez la América con guión de Norman Mailer? Es probable.

 

La pandilla de Leone quería sentarse en el trono de un Papa, como Roberto Calvi y la financiera Toro? Y finalmente en un golpe de audacia cinematográfica solamente setentista tomar por asalto físico a la Reserva Federal.Y cerrar el guión con en una fiesta de alta burguesía  en Rhode Island donde un cadáver envuelto en un camión de basura se lleva los restos de todos, una inaninidad metafórica que expresa la circunstancia  provisoria de todo poder vicario cuando se enfrenta con el poder tradicional.

Hoy no hace falta ese simulacro embetunado, basta un golpe de mercados vía código switch y los países bajan sus banderas de guerra esperando un trueque compensatorio que los mantenga visibles en el gran mercado.

 

Lo cierto es que a través de conversaciones telefónicas con sus subordinados, entre su departamento de la Quinta Avenida y sus oficinas en el Olimpic Towers, se va mostrando como el joven banquero administra un imperio financiero, construido de forma solitaria al cabo de 9 años. Sobre la base de la fortuna familiar, acopiada por su padre, Juan Graiver, un emigrante polaco de origen judío que se afincó en la Argentina en los años 30 del siglo pasado, el hijo mayor, Duddy irguió una multinacional que logró manejar alrededor de 200 millones de dólares, desplazando sin tapujos a su hermano menor, Isidoro.

En un almuerzo que David tiene en un restaurante de Nueva York con José Ber Gelbard, último ministro de economía desarrollista del general Juan Perón, se trazan los perfiles personales, familiares y políticos de los dos hombres.

Gelbard y Graiver dominaron la economía argentina de 1973 a1976.

Uno podía pasar con naturalidad genética por el padre del otro.

 

Ambos eran judíos y contaron con apoyos del Mossad, el servicio secreto israelí, que los ayudó a abrirse paso en los negocios. La historia de que Jacobo era un coronel de inteligencia de Israel y que Héctor Timerman niega le fue referida al periodista Sergio Cerón, un nacionalista amigo de Videla que ya había estado en Israel , cuando se le explicó la inevitable amnistía y expulsión que le llegaba a Timerman padre. Posteriormente Ceron fue abandonado por los heroicos videlistas, ignorado por Héctor Timerman y debió dedicarse a vender artefactos de purificación de agua en una actividad marginal simplemente para sostener a su familia.

Y aquí se pinta la imagen política de la Argentina de ese periodo. En el correr de las páginas va apareciendo la filosofía de vida y los criterios morales que guiaran a David Graiver en el ámbito de la política y la economía.

Un judío profundamente argentino que acostumbraba llamar por teléfono para escuchar un clásico Boca –River aunque la operación le costase 35.000 dólares en una época en que las comunicaciones eran provisorias. Graiver formó parte del trípode de la banca judía en América Latina.

 

Los otros dos exponentes fueron José Klein, en Chile, y Edmond Safra, en Brasil, hombres maduros, emigrantes también, los dos con bancos en Nueva York y Ginebra. Una reseña sobre los mismos condensa la saga de muchos judíos llegados a América Latina que cimentaron fortuna empezando de la nada. Historias americanas de recién llegados inevitablemente exitosos porque detectaban los resortes de la globalización, el multiculturalismo y franqueaban la barrera del monolingüismo antes de que la palabra globalización siquiera existiera.

 

La CIA decide presuntamente eliminar a Graiver al saber que su expansión bancaria en los Estados Unidos es posible gracias a una inversión de 17 millones de dólares de los Montoneros, exponentes de la guerrilla castrista, una de las más espectaculares de América Latina de los años 70.

 

El atentado según me refirió Guillermo Patricio Kelly se montó aprovechando sus vuelos en jet privados de todos los fines de semana a México, donde residía oficialmente la familia de Graiver por razones impositivas y de visa provisoria como banquero que se estaba instalando en Nueva York.

Kelly insistió con su cara de Jack Nicholson argentino, “se me escapó por tanto asi, por tanto asi “exclamó y luego prosiguió con su champagne que le interesaba realmente. Seguiría tomándolo en la Tour D Árgent en París  mientras esperaba al eficiente Morris Girling, futuro hombre junto con Flouret de la mejor inteligencia naval y militar sobre los escenarios posibles después de Malvinas.

 

Lo cierto es que en la madrugada del 7 de agosto de 1976, cerca de Acapulco, Duddy Graiver pereció en un accidente aéreo del cual solo quedaron un torso despedazado y la cabeza deshecha de un hombre joven y barbudo. Un Quasimodo anegado en su propia sangre con ambiciones destrozadas por la realidad. Se relatan los detalles del viaje y se formulo una hipótesis sobre las razones que provocaron el estallido del avión y el espíritu de Enrico Mattei, el hombre de la industria petrolera italiana que citaba con frecuencia al nacionalismo de Perón –Pontecorvo dixit lo contó - reaparece.

Mellizas con ADN.

 

Volviendo atrás en el tiempo en un rápido flash estilo Elia Kazan se describen a continuación las relaciones de Graiver con Perón y sus lazos con los Montoneros. Se detalla la ideología y la técnica de Duddy para reproducir dinero en el circuito financiero internacional, y vaciar bancos en Nueva York y Bruselas. Se muestra, además, en tres evocaciones sucesivas, la planificación del secuestro, su realización y el cobro del rescate por el rapto de los hermanos Jorge y Juan Born en Buenos Aires, lideres de la primera multinacional argentina, la tercera cerealera del mundo y cuyo gerente era curiosamente Enrique Ezkenazy hoy el hombre de confianza y cerebro financiero de la multiplicidad de intereses Kirchner en el país y en Suiza, Rusia y en la catastrófica Albania.

 

Los fondos de Santa Cruz pasaron por allí.

Lo cierto es que el operativo fue realizado durante 1974 y 1975, sus autores materiales lo bautizaron Mellizas. Una remesa del rescate de 64 millones de dólares se embolsa en Ginebra. Fueron 14 millones de dólares que la guerrilla cedió en inversión a Graiver. Surgieron inconvenientes en el traspaso del dinero de los Born a los Montoneros, y de estos a Graiver. Todo ocurrió hacia junio de 1975 en Ginebra. Para resolver la situación, Graiver pidió auxilio al Mossad, que sin saber de donde provenía el dinero, consiguió destrabarlo de los bancos suizos. El colosal botín ubicó al rapto de los Born en el primer escalón mundial de los secuestros contra pago de rescate que se conocieran.

 

En la conferencia de prensa de rescate de los Born estaba presente Mario Firmenich y el periodismo detecto algo singular, la amabilidad y confianza que existía entre los Born y los Montoneros.Una relación de amistad, casi de socios

Y Eskenazy sonríe amablemente con sus cejas profundas y un aire de sepia envejecido.

Cuando se trata de dólares el síndrome de Estocolmo es inexorable, efectivo.

 

Como la rata cuando deviene moneda de curso legal. Luego el libro entra en materia sobre la práctica de la lucha armada urbana en Argentina, y se ensaya una aproximación política e ideológica sobre ella. También respecto a los vínculos de los Montoneros con Perón y el empresariado argentino. La famosa burguesía nacional.

 

Papel sin Milonguita.

 

Retomando la cronología del grupo Graiver luego que la CIAliquidara a David en la catástrofe aérea, la narración se interna en el derrumbe de los bancos y sociedades.

Graiver había organizado su imperio en base a una conducción unipersonal como se desprende tajantemente de sus apuntes y minutas. Su muerte provocó el desplome de los bancos.

 

El ABT y CNB en Nueva York se desfondaron en septiembre de 1976, constituyendo entonces la cuarta quiebra bancaria en la historia de los Estados Unidos.

El stablhisment anglosajón no podía perdonarlo.

La BAS en Bruselas también se desmoronó ese mismo mes. Fue la primera estafa bancaria de la posguerra en Bélgica. Los bancos argentinos y el de Israel se vendieron para cubrir deudas. La multinacional valuada en 200 millones de dólares se despeñó. Quedó al desnudo el desvío de fondos perpetrado por Graiver en el mercado financiero internacional para nutrir de capitales a sus empresas en Argentina, especialmente Papel Prensa, un proyecto gelbardiano lanussista cuyo objetivo consistía en monopolizar la fabricación de papel en el país y destruir el monopolio importador desarrollado por la familia Gainza Paz, dueña de La Prensa.

Con ese telón de fondo se vivió una feroz lucha por el poder en la cúpula del grupo Graiver, entre los herederos de su familia -sus padres, hermanos y la viuda- y los ejecutivos susceptibles de reemplazarlo en la conducción empresaria. Dos enfrentamientos simultáneos  que se  alimentan  como zopilotes.

Uno es el que opuso a dos lugartenientes de David, los argentinos Jorge Rubinstein y Alberto Naón-este ultimo denunciado por un diplomático argentino por golpearlo salvajemente a el y a su hijo adolescente bautizado en Nicaragua- en un predio cercano al jardín botánico de la época - que tenían enfoques opuestos sobre como gestionar el derrumbe.

La otra puja desgarró a la familia griega. Lidia Papaleo, la viuda de David, que no es judía sino una sicoanalista de origen griego, terminó por hacerse con el control del grupo, alejando al hermano y al padre de su difunto esposo, y apartando a Rubinstein y Naón. Lidia se pasó una detención olografa.

 

Para mantener el control escribía lo que pasaba, un diario de batalla minucioso.Jamás le fue impedido.Los investigadores se estrellaron con una realidad, el Cronos se había puesto en marcha y la Junta con matices administrativamente parcelados en una caricatura de republicanismo militar quería los mismos objetivos pero como en el juego del TEG con colores diferentes.

Paralelamente, la eliminación de Graiver ocasionó una crisis en el trípode de la banca judía en América Latina (Graiver-Klein-Safra). En su caída Graiver arrastró a Klein, quien se suicidó en Ginebra en 1977. Safra salió temporariamente indemne hasta que el 3 de diciembre de 1999, sucumbió en un poco esclarecido incendio criminal en Mónaco encerrado en lo alto de su departamento desde el cual se visualizaba toda esa Mónaco de 3000 personas pero casi todas ellas millonarias como había profetizado Aristóteles Onassis al aconsejar su diseño migratorio a Rainero , en el caso del griego otro hombre de la burguesía nacional del primer peronismo que rápidamente emigró a Paris, abandono a Dodero –Mihanovich y se dirigió a sus islas y naves en Grecia y Liberia. Safra fue uno de los banqueros más encumbrados del mundo, dueño del Republic National Bank de Nueva York.

 

Pero la DEA, el órgano antinarcóticos de Estados Unidos, lo tuvo bajo sospecha de lavar dinero procedente del narcotráfico, habiendo sido también citado en el escándalo del Irangate por sus relaciones con Oliver North. Relaciones que establecían acuerdos entre dinero por armas y la Republica de Irán que funcionaba como un partner israelí -americano encubierto para contragolpear a la guerrilla sandinista y frenar simétricamente el efecto derrame sobre El Salvador y Honduras.

Israel colaboraba en el asunto porque el estado sabra tiene un apotegma fijo, toda unión entre un gobierno militar populista exitoso y la masa de la población abre inexorablemente la puerta al fascismo.

 

Esto fue antes de la experiencia kirchnerista en la Argentina que redescubre el apotegma desde una visión laica y progresista del objetivo igualmente fascista de la historia. Lo cierto es que la familia Graiver retornó rápidamente de México a la Argentina. Losmilitares habían dado el esperado golpe de Estado el 24 de marzo de 1976 para acabar con todos los golpes de estado y algunos como el ex Guardián de Hierro, Julio Bárbaro ,antes de escurrirse hacia Holanda -Madrid  lo explicaban como un golpe lanussista.

Pero al derribarse el imperio Graiver, las Fuerzas Armadas se abalanzaron sobre los bienes, expropiándolos bajo el expediente de que allí estaban genuinamente los fondos de los montoneros.

 

El complejo Bristol, ambicionado por Osvaldo Papaleo el día en que fue arrestado en su casa con un Le Parc autentico jamás mancillado en la calle Callao paso a la Junta de Recuperación patrimonial. La viuda de Graiver trató de negociar con Videla, pero la suerte le fue inevitablemente adversa. La oposición de la Marina quien también tenía interés en Papel Prensa fue parte de que las negociaciones se esterilizaran. Los Graiver y su entorno fueron detenidos en su totalidad y si bien la represión los tuvo ocultos unas semanas, luego el Ejército resolvió someterlos simplemente a la justicia militar. La crónica analiza los entretelones que estos episodios motivaron en el seno del régimen militar.

Mellizas al Sur.

 

El titulo se refiere a los pormenores del secuestro de los Graiver y allegados, su posterior juicio por parte de un tribunal de las Fuerzas Armadas, y la consecuente sentencia. Sin embargo, la vuelta a la democracia en 1983 permitió a los herederos de Graiver apelar las sentencias y reclamar los bienes que les fueron usurpados.

No existían pruebas materiales de la inversión de la guerrilla montonera en el grupo Graiver porque simplemente los montoneros no tenían el menor interés en hablar y parte de los fondos se encontraban ya depositados en el Banco Nacional de Cuba. Y fueron mal gastados por los funcionarios de Fidel Castro en operaciones revolucionarias latinoamericanas  sin sustento social alguno que se demostraron un fracaso ahistorico inevitable.

Guavarismo con reloj atrasado.

El gobierno de Raúl Alfonsín,ex cadete militar lo cual no es un hecho menor en esta comedia de enredos ya que Hargindeguy era su compañero de camada y dirigía desde el Ministerio del Interior la poderosa estructura de Seguridad Interior; los puso en libertad y los indemnizó con 84 millones de dólares, devolviéndoles propiedades diversas.

Los Graiver mantuvieron sus declaraciones manifestadas con anterioridad ante los jueces militares, en el sentido que la inversión de los Montoneros era un asunto particular del extinto David Graiver, y que ellos eran ajenos al hecho por el cual no podía pedírseles rendiciones de cuentas.La ignorancia se convertía repentinamente en un as bien escondido en la manga y el resto eran solo presunciones.

Los herederos de David  sin embargo se comprometieron ante la justicia a reinvertir en la Argentina el dinero de la indemnización, pero no lo hicieron. Y con cierta lógica ya que ningún capitalista puede ser coaccionado después de una historia de esa naturaleza.

Kircher no había llegado, Moreno tampoco y el Proceso había fingido la legalidad procesal al menos con la clase media medianamente adinerada.

De una forma curiosa el Proceso era ridículamente mas legalista que el fascismo populista proteo informe del kirchnerismo argentino.

El Proceso, estoicamente aferrado a las pautas del pasado se la creía, el kirchnerismo como una puta envejecida que revisa el Kama Sutra tiene mas claro que el porvenir de las lombrices como expresión de la lombricultura que abona la tierra  tiene un futuro de destino manifiesto en la Argentina decadente.

La retrogresión social favorece a las lombrices feudales pero eso el proceso militar no podía auto admitírselo.

En aquellos años el padre y el hermano de David se domiciliaron en Madrid. Invirtieron una fracción de la fortuna en España, depositaron el resto en cuentas suizas de Ginebra.

Juan Graiver murió en 1989.

 

Lidia Papaleo, la viuda de David, permaneció en Buenos Aires. Volvió a formar pareja. Su nuevo marido concluyó un pacto con un emisario de los Montoneros.

Juan e Isidoro Graiver habían viajado a Ginebra, donde los Montoneros tenían su retaguardia financiera. Un subordinado de Mario Firmenich, jefe de los Montoneros y preso en Buenos Aires desde 1984 -condenado a 30 años de cárcel en 1987 por la autoría mediata del secuestro de los hermanos Born- visitó un banco en Ginebra para retirar una gran cantidad de dólares. El dato induce a pensar que la inversión de 17 millones de dólares de la guerrilla fue restituida a los sobrevivientes de la jefatura montonera.

Mario Firmenich –a su vez -se benefició de un indulto dictado por el presidente Carlos Menem en 1990 y Jorge Born colaboró con el gobierno peronista de la restauración democrática.

 

La justicia auspició un arreglo entre los Graiver y los Born, para que estos últimos recibieran una parte proporcional de la indemnización pagada por el Estado. Sur, la vuelta al Sur simplemente la ha provocado la puja por Clarín y las desafortunadas declaraciones de Héctor Timerman. Y la historia sigue porque la mudez como fenómeno de conversión histérica ha desaparecido cronológicamente gracias a Héctor Timerman.

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