Sobre Malvinas: " una extraña guerra incestuosa" Declaraciones de Graham Greene en Paris en 1984 ,en Boulevard Malasherbes.
Por Edgardo Arrivillaga.

Surge la nueva guerra anglo-argentina por las Malvinas? Las declaraciones británicas así lo sugieren pero distan de ser concluyentes.El comandante militar a cargo en las Islas Malvinas, mayor Peter
Biggs, volvió a agitar este sábado el fantasma de una eventual
«agresión». Según publica el diario inglés The Times, el militar sostuvo que «los argentinos enfrentarán una mayor resistencia que en 1982 si
quieren invadir nuevamente las Falklands (Malvinas)».
De esta manera, desde Gran Bretaña se volvió a mencionar el supuesto riesgo de un ataque militar como el de 1982, pese a las declaraciones reiteradas de Buenos Aires sobre que esa alternativa está descartada por completo. «Me dará lástima por aquellos que nos
enfrenten», amenazó con torva sobreactuación Biggs.
Delavilliiere, combatiente, ya lo había hecho con anterioridad.
En tanto, el mismo diario informó que la soldado Sam Brownlee, de 22 años, una proletaria para las pautas británicas afirmó que las Malvinas «están mejor preparadas» que durante la guerra de 1982. Brownlee dijo que en caso de que tropas argentinas decidieran «invadir» las islas, «enfrentarán una recepción
hostil».
Según The Times, la Fuerza de Defensa de las Malvinas en la actualidad cuenta con unos 70 miembros .cifra poco creíble, no constituye siquiera una compañía de infantería pero admiten que reforzó notablemente sus
tareas militares, de entrenamiento y combate. La unidad cuenta independientemente de los entredichos acerca de su volumen de despliegue de infantería con un
presupuesto anual de 600.000 dólares y equipamiento como rifles, ametralladoras pesadas, morteros de granadas, vehículos armados Land Rovers y motocicletas.
Y clara superioridad aérea y naval.Y si bien no lo dicen, de helicópteros.
La presidente Cristina Fernández de Kirchner se quejó el lunes, poco antes de recibir el efímero apoyo de la secretaria de Estado norteamericana, de que Gran Bretaña agita el fantasma de un ataque militar cada vez que su país reclama a Gran Bretaña que se siente a negociar.
La presidente tiene dificultades para entender que el kirchnerismo con sus guerras ventriculizadas contra el Uruguay y los apoyos a la movilización de batallones inexistentes de Hugo Chávez Frías ha instado un clima de tropicalísimo latinoamericano que convierte a la guerra en algo sexy e irreal.
Fascinante fascismo rojo tropical para la galería.
Como esos adolescentes que se tatúan y se penetran con pierceng la nariz la diplomacia argentina, indefinida dialécticamente entre el pro
iraní D Élia , al antirani Timerman, el ex montonero Taiana y el comunista aburguesado Sigal solo da la impresión de un país patético , enceguecido en una dialéctica cuyo pathos romántico sin mecanismos adecuados de guerra que complementen su diplomacia ni siquiera como elemento de apriete solo favorece
, en definitiva, a los intereses británicos.
Para Cristina como para la reciclada Leni Riesfehntal, fallecida hace poco, el tema Malvinas es un objeto añorado, azulado con el azul de la soberanía de la montaña desolada y los tenues acordes nostálgicos de que verde era mi valle que sorprendentemente los aunarían a los kelpers.
Entre tanto los socios reales del asunto ,como el ex procesista petrolero Enrique Ezkenazy de turno ,entregan las riquezas de las aguas que rodean ese romántico valle inular y el país permanece ajeno a todo esto simplemente
porque no lo consideran prioritario.
Para Gordon Bronw ,para la supervivencia del Euro ,amenazado por la crisis griega ,española y la próxima italiana la defensa de Malvinas de un ejercito argentino inexistente constituye el culto desafiante de un pasado que ya fue.Pero igualmente desde lo político tanto la Argentina como Gra Bretaña tienen necesidad de grandes coaliciones que les permitan conjugar la permanencia del estado de bienestar y en el caso argentino acercarse al mercado y en en general esas grandes coaliciones terminan por favorecer al partido que mejor expresa los intereses del status quo.
En Londres la lucha es entre Lib-Lab y torys emergentes, en la Argentina el retroceso de un partido peronista a la mexicana asediado por la realidad pero que todavía trata de demostrar su utilidad para el capitalismo financiero y extractivo al que sirve disciplinadamente; frente a una miríada de micro fuerzas republicanas divididas por la multiplicación de almas gemelas que han generado para sustituir a los insoportables Kirchner.
.En eso y solo en eso, la búsqueda de juegos de guerra ficciónales favorecen la política domestica de los dos paises.Aunque nadie lo diga.
De algún modo también su auto justificación presupuestaria naval.En el caso británico.
Malvinas tienen el color azulado del recuerdo para los dos países y es útil como la búsqueda del pasado perdido tanto para británicos como argentinos.
La bandera que flota simbólicamente hoy en Malvinas es la de Desire y consorciadas.
Las tropas británicas son los mastines de esas empresas consorciadas y de una geopolítica signada por el dislocamiento transnacional que evolucionara al ritmo de las posibilidades extractivas.
Desde Malvinas, las aguas, finalmente la misma Antartida.
En síntesis, kirchneristas argentinos y británicos pueden brindar por las ganancias compartidas mientras los argentinos seudo progresistas siguen mascando una soberanía que ha mutado de calidad y de trascendencia
como los huesos desvitaminizados para perros que se compran en algún supermercado nacional.
El envión hacia los vientos de guerra solo esta propulsado por la necesidad de convergencias políticas internas de los dos países.
