24 DE MARZO, LOS KIRCHNERISTAS DELATORES

 

Por Edgardo Arrivillaga comentando una nota de Cherassny y fuentes propias.

 

 

Lo que Cherassny no menciona  en este inteligente análisis es que la joven Garre respondía al sector antiverticalista de la Cámara de Diputados  de la Armada ,liderado por el diputado por Santa Fe ,Osella Muñoz  y Luís Rubeo y sus amigos que le facilitaron   el  ingreso de Juan Manuel Abel Medina a la embajada de México. Cumplía un rol similar al de Julio Bárbaro que cobraba vía Gelbard y vía la Armada de forma simultanea hasta que sus compañeros de Pozuelo del Rey donde su mujer trabajaba como medica ,entre ellos Roddy Vitar,informante del  adjunto naval en Madrid  , lo arrojaron a la calle.

 

Cherassny es una figura compleja, en todo este problema de los colaboracionistas  quebrados y de los   convencidos de un proyecto –que era  el de Adolfo Suárez –en España; se mantiene imperturbablemente callado sabedor de algunas : que se viene una catarata de juicios en muy breve tiempo y que en nada favorecen  las posiciones de la DAIA  en el país; que los nazifascistas sacaran ventaja del asunto por simple efecto rebote,  finalmente  que su silencio no hace mas que corroborar que en la SI hay una fuerte interna que no solo pasa por el caso AMIA sino por el desempeño de legaciones  argentinas en el exterior y la información de  inteligencia que  se le suministra a embajadores bisoños.

 

Esto recién empieza y no podrá quedar limitado  a los alegres muchachos de JP Lealtad reciclados vía Bauza.

O a Alberto Coto,ex cadete del Colegio Militar by the record.

Cherassny también menciona a Andersen pero sin aclarar muy bien al personaje.

 

Andersen  es autor de una excelente biografía del Che Guevara e hizo un trabajo de inteligencia en Afganistán intentado  desenmascarar las redes de Al Quaeda.Tiene  un manejo informático bastante inusual para un hombre de su generación y esta vinculado a los británicos desde hace años.

Lo cierto es que  es bueno que  cada cual se haga cargo de sus responsabilidades.Y como efecto secundario habrá que ver quienes son los salvadores de la patria montonera que cobraron sus indemnizaciones como el ejercito de las sombras.Las tendran que devolver?,caen bajo la figura penal de  fraude al Estado Nacional ?

Es muy probable.

De las sombras salen los fantasmas  si,pero no de Jean Vercors.De las otras sombras . El silencio del mar llega  como un tsunami.

Edgardo Arrivillaga.

 

COLABORACIONISTAS II.

 

Por Guillermo Cherashny

 

El presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, el radical Julio César Martínez, denunció que el Director Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, Carlos Aníbal Aguilar, se desempeñó como PCI (Personal Civil de Inteligencia) de la Fuerza Aérea durante el período 80-83, es decir, en el proceso militar. El mismo Aguilar confirmó la acusación diciendo que era un simple analista de estrategia. Lo que olvida decir este personaje es que, por aquel entonces, trabajó codo a codo con el presidente del CELS, Horacio Verbitsky, mano derecha de Rodolfo Walsh en Montoneros. Pero a diferencia de éste, que murió en combate, el mercenario kirchnerista de Página 12 colaboró con las autoridades militares y delató a sus compañeros, trabajando para la Jefatura II de Inteligencia de la Fuerza Aérea. Verbitsky dependía del entonces joven brigadier Basilio Lami Dozo, a propuesta del comodoro Juan José “Cadete” Güiraldes. En realidad, Verbitsky ya había trabajado para la Fuerza Aérea durante el gobierno de Juan Carlos Onganía, por haber tenido una participación importante en la gestación del golpe contra Arturo Illia desde sus columnas del semanario Confirmado.

 

El verdadero ministro

 

En realidad, el factotum del CELS es el verdadero ministro de Defensa, porque la titular formal, Nilda Garré, está manejada por el  delator. Martin Andersen, el famoso periodista americano autor de Dossier Secreto -un libro sobre la guerra sucia en Argentina- y ligado al partido Demócrata, dice que Verbitsky "era un montonero de poca monta o un delator”, aunque según nuestras fuentes podría ser las dos cosas a la vez, por algo Martín Grass, hoy Subsecretario de Derechos Humanos, siendo oficial montonero, viajó a Perú en junio del 76 para ejecutar la sentencia de muerte contra Verbitsky ordenada por la conducción de esa organización. Pero terminó perdonándole la vida. Como reconocimiento, Verbitsky le pagó a Grass con la Subsecretaría de Derechos Humanos.

 

En cuanto a la Ministra Garré, su vida apacible durante el proceso es motivo de sospecha, ya que, siendo la esposa de Juan Manuel Medina, vivió en total tranquilidad del 76 al 83 y una sola vez fue detenida por un día para disimular. Lejos de esconderse, en pleno proceso se mostraba públicamente, haciendo política en las cercanías del entonces presidente del PJ, Deolindo Felipe Bittel. Se supone que debería aparecer en la lista de espías del batallón 601 recientemente difundida. Pero claro, obviamente ella se pudo tachar.

 

Lo importante es que volvió la delación en el interior de las Fuerzas Armadas. Especialmente en el Ejército, con casos como el pase a retiro del general Hernán Prieto Alemandi por una supuesta reunión con Julio Cobos. Se trata de la misma metodología que el gobierno, a través del proyecto del diputado Alejandro Rossi, trata de imponer en la justicia, por el delito cometido por algunos jueces al emitir fallos contra el gobierno. Los kirchneristas saben que si les pierden el miedo están liquidados.


 

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