En nombre del antisemitismo, berreta ataque de Aldo Donzis y otros a la libertad de expresión por su censura

 

Febrero de 2010

 

 

Lo que  el  eficiente periodista  de investigación  Edgard Mainhard  soslaya   es que   el padre de Zbar es egresado de la Escuela Nacional de Inteligencia.

 

Es un contador que revistó en esa institución  de estudios en la época de Hugo Anzorreguy.

 

Previamente había cursado la Escuela  de Defensa Nacional y es un veterano y eficiente cuadro del radicalismo del pueblo.

 

Acostumbraba reunirse con sus amigos en el  amarradero de Puerto Madero donde intentaba posicionarse  con habilidad dentro del sistema de   poder de la inteligencia argentina.

 

Trató de romper esos contactos con el triunfo dela Alianza en donde se ubicó en el ala izquierda del dispositivo  delarruista.Sin demasiado éxito.

 

 

Con respecto al comentario de la agencia TELAM es evidente que  no brillan por su olfato periodístico.

 

Las caricaturas y dibujos editadas por la citada publicación que dirijo desde hace mas de 9 años y que es netamente antiterrorista y anti socialfascista  ,  eran viñetas satíricas que en nada se compadecían con el tenor de las notas.

 

Eso se llama contrapunto estético.Releer a Brecht y a Harold Bloom.Y escuchar un poco mas a Baremboin.

 

.No puedo insuflarles  sentido del humor y  menos aun  profesionalidad  a un puñado de funcionarios del Estado disfrazados de periodistas independientes que tienen a TELAM  como segundo trabajo   y- ahora que lo recuerdo- hace treinta años el director de Cuestionario ,Rodolfo Terragno ,también fue criticado  como "antisemita "por una viñeta sobre Israel que tenia un inequívoco contenido satírico y naturalmente salió absuelto.

 

Un embajador  semiadolescente en las practicas diplomáticas con un cargo que excede su temperamento sanguíneo   ha logrado apoyos inesperados sin que nadie me haya permitido  ninguna aclaración o derecho a replica.

 

Se perfectamente lo que debo hacer legalmente  al respecto.
Edgardo Arrivillaga.

 

La DAIA pretende que los medios de comunicación ejerzan la censura previa sobre los contenidos de sus lectores, colaboradores espontáneos y participantes de lo que se denomina Red Social. Será un caso muy interesante a resolver en sede judicial. En nombre del antisemitismo, Aldo Donzis (quien fue reelegido al frente de la DAIA en noviembre de 2009 luego de un polémico proceso, concluido con la renuncia de Agustín Zbar a su candidatura a presidente por la acción del kirchnerista fiscal federal Alberto Nisman, tan amigo de la Side), termina ubicándose en un peligroso extremo.

 

 

POR EDGAR MAINHARD | 18/02/2010 | 21:58

Aldo Donzis

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES Muy probablemente sea honesta la decisión de Aldo DonzisAngel SchindelSergio H. WitisJulio SchlosserAlberto HammerschlagEduardo Duschkin y los otros directivos de la Daia (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas), de formular una denuncia penal no solamente "contra quien la investigación determine como autor de los comentarios discriminatorios suscriptos por Arrivillaga, en el Blog del Diario Clarín", sino también "contra quienes por acción u omisión han permitido la difusión de tales comentarios discriminatorios".

Pero muy probablemente, también, estén incurriendo en un lamentable error.

Donzis y sus colegas quieren cumplir su mandato de reposicionar a la Daia en la activa presencia frente a situaciones de antisemitismo, judeofobia, segregación y discriminación.

En parte, Donzis lo hace por convicción pero también, en parte, porque la legitimidad de su mandato es cuestionable, luego de haber ganado por la absurda denuncia del kirchnerista fiscal federal amigo de la Side, Alberto Nisman (un funcionario de inutilidad suprema en ir más allá de lo que fue en su momento Juan Galeano en la instrucción de la investigación del atentado contra la sede de la mutual Amia), quien logró el autoapartamiento del proceso electoral del candidato Agustín Zbar.

Con un mandato surgido de graves irregularidades en el proceso electoral de la comunidad judía argentina, Donzis debe creer que él se legitima con denuncias como la que quiere protagonizar. Y se equivoca.

Con su denuncia contra ClarínBlogs, Donzis pretende, de prosperar su acción judicial, que los medios de comunicación ejerzan una censura previa permanente sobre todas las opiniones de sus lectores, permanentes u ocasionales, y probablemente ni aún así quedaría conforme Donzis y su gente.

Y lo que es más grave: ¿cesaría la supuesta segregación o discriminación o xenofobia?

No. Porque lo que la Daia debería hacer, y nunca hizo, es un trabajo consensuado con los medios de comunicación para coordinar acciones que enseñen a la opinión pública lo perverso de la segregación, discriminación y xenofobia.

Por el contrario, la Daia pretende que los medios de comunicación realicen el trabajo que la comunidad judía argentina no hace, pero no porque se haya convencido al público sino porque se aplicaría el poder de facto.

Para los medios de comunicación, la contradicción sería manifiesta: adalides de la libertad de expresión, que es el escenario que proponen, quedarían expuestos ante su público a la permanente censura previa sin que eso resuelva los bolsones de posible antisemitismo porque se trataría de un maquillaje, pura cosmética de la comunicación, pero ninguna docencia de fondo.

A los autoritarios no se los persigue con más autoritarismo (la Daia debería aprender de los errores de la sociedad argentina de los años '70), sino con más democracia.

Lo más grave: ¿modificará esto la opinión del ahora famoso Eduardo Arrivillagabloguista de culto para los críticos de Héctor Timerman y otros dirigentes judíos kirchneristas? No. Por el contrario, se ha puesto el foco en un personaje que, seguramente, podrá aumentar considerablemente la cantidad de lectores de su HarryMagazine.com.

Pero lo que es más grave para los intereses de la comunidad judía argentina: su legítima causa contra el antisemitismo queda impregnada de kirchnerismo, o sea que se politiza una cuestión que debería quedar afuera de todo partidismo o coyuntura política.

Y lo más grave es que los Kirchner están en ocaso acelerado. Con ellos, Héctor Timerman, ¿y cómo queda la denuncia de la Daia?

Si hay antisemitismo manifiesto, no es la DAIA la que debería intervenir sino directamente el tal Nisman o los otros fiscales que tiene el Estado Nacional para castigar a los supuestos responsables de acciones antisemitas o de discursos que prediquen el odio cultural/racial/religioso.

Pero ¿cuál es la responsabilidad, en este caso de Clarín pero podría ser mañana la de Urgente24 o la de cualquier otro medio, por no ejercer la censura previa de la opinión de sus lectores?

Por cierto que, en su afán de protagonizar acciones que eliminen las sospechas sobre un mandato de legitimidad cuestionable, la Daia se involucra en una polémica de imprevisibles consecuencias.

 

 


 

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