¿METALES DEL DIABLO EN HAITI?

 

Escribe Sergio Cerón

 

 

 

La movilización de tropas de la reserva estadounidense, el envío de un portaaviones, el control absoluto del aeródromo y su virtual monopolización, que motivó protestas de Francia,  y la práctica substitución de la jefatura de las Naciones Unidas en Haití, afectada por la muerte de varios de sus jefes jerárquicos, por el comando militar yanqui, están abriendo camino a diversas suspicaces conjeturas en torno a si el mundo está ante una expedición de ayuda o ante la virtual ocupación del país.  ¿Hasta qué punto se justifica por la dramática emergencia impuesta por el desastre el desaire sufrido por la organización internacional y por un gobierno amigo como el francés, que no pudo desembarcar en suelo haitiano el hospital de emergencia que llevaban sus aviones, esta actitud norteamericana más propia de los tiempos de George W. Bush que de los que se pretende asignar a Barak Obama? 

 

          El enigma que atrae a los analistas es ¿qué puede tener de interés para Washington este país devastado, al que habrá que suministrarle todo para evitar una tragedia demográfica, y cómo explicarlo cuando esta movilización agota prácticamente el capital militar norteamericano disponible en estos momentos?   

 

  • Quienes se lanzaron a Internet en busca de una ayuda informativa, encontraron  despachos de agencia del 29 de enero de 2008, que no recogieron eco en los multimedios mundiales, en los que se habla de la existencia presunta de hidrocarburos y minerales de uranio y circonio en la isla caribeña; elementos todos vinculados con la producción de energía, recurso estratégico de máxima prioridad.
  • El director del Buró de Minas de Haití, Dieusel Anglade, señaló la necesidad de realizar otras búsquedas para confirmar la presencia de yacimientos petrolíferos en el país. Reveló que once perforaciones “realizadas por compañías extranjeras permitieron detectar indicios de depósitos de hidrocarburos”, dice el cable.
  •  Precisó que esas tareas fueron realizadas por tres compañías europeas en las regiones de Plaine du Cul-de-Sac, Artibonite, Plateau Central, y en el golfo de Gonave. Los trépanos no pasaron de los 2400 metros de profundidad y señaló la necesidad de superar los 3000 metros y extender la exploración a la región de Jeremie y al Noroeste y Sur de la isla.
  • Los científicos Daniel y Ginette Mathurin declararon a la misma agencia que el subsuelo del país es rico en hidrocarburos. “Nuestros estudios revelaron la existencia de 20 yacimientos petrolíferos de gran importancia para los especialistas”, aseveraron.  Plateau Central, particularmente la región de Thomonde, Plain du Cul-de-Sac y la bahía de Puerto Príncipe contienen hidrocarburos, declaró Daniel Mathuin. Ambos expertos coincidieron en que la región de los lagos, con las ciudades de Thomazeau y Cornillon, encierra yacimientos importantes de petróleo  y que en otras zonas, como Jacmel, existen yacimientos de minerales de circonio y de uranio.

 

 


 

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