LAS RAICES DEL CIELO DE LA VIOLENCIA

 

Por Edgardo Arrivillaga.

 

 

¿Porque en la Argentina la mayor parte de los observadores golpistas esperan la cristalización de un golpe institucional parlamentario y  como prefacio a esos hechos tan dramáticamente  parafascistas o leninistas  al tiempo aguardan   el desarrollo de un micro guerra civil que cueste una cifra cercana  a los 50 o 500 muertos en el país antes de deshacernos de la alicaida pareja presidencial?

 

En primer lugar tenemos que tener en cuenta la experiencia de De la Rua .

 

Cinco presidentes en una semana y sin un solo general o comisario que moviese un dedo están marcando la tendencia, la partidocracia sabe que esta dramáticamente sola frente a las fuerzas sociales y a la crisis  y  por eso todos los extintores de incendio están  encendidos a la vez pero con mesura, calma, inevitable preocupación.

 

Los desequibrios presupuestarios y la morosidad frente al lavado de dinero cuyo monto equivale a los subsidios sociales  expresan ese trágico drama.

 

Si, somos progresistas, somos occidentalistas, reclamamos  por la Amia, por Malvinas, por Honduras, pero poco es lo que podemos hacer.

 

Muchas banderas, escasos estandartes para portarlas.

 

En otras situaciones con un gobierno que tiene un muerto civil por semana –a veces dos-simplemente por la combinación de  garantismo judicial, ineficacia policial   e ineficiencia de la Secretaria de Seguridad Interior, arrasada por esos tristes personajes como el  despedazado  pelirrojo teniente Colombo  la movilización de las masas ,de la clase media harta de   ser consumida por las fauces de los menores drogados  y la ineficacia de un gobierno empeñado en el internismo político como si las elecciones fuesen mañana-en marzo será peor -  cualquier movimiento de protesta tendría una pole positión de legitimidad ya desde la partida.

 

 Una legitimidad que los oxidados  tanques sherman  en las calles de antaño  difícilmente alcanzarían.

 

Ocurre que el ejercito esta cansado, el siglo pasado los uso por el liberalismo que corretea en torno a a la señora Mirta Legrand,un apellido que se desdibuja con una simple formula de sustracción algebraica si al múltiplo le agregamos un divisor  , para refundar la Patria al menos  una media docena de veces, si  eso al  menos.

 

Y frente a todo esto tenemos el  sentido del pensamiento único que se ha expresado  de  

forma patente en tres casos , Cuba ,que no quiere volver a la OEA y nadie explica porque , Honduras, donde el golpe fue ejecutado por  alguien  tan peligroso como Oyharbide pero con otros gustos ; finalmente Mújica en el Uruguay ,en donde uno de los lideres de la guerrilla Tupamara, en ese país ,la técnica y estrategia  militar del FLN  argelino fue calcada mucho mas exactamente que en la Argentina, hablo de su triunfo  con la tranquilidad del general Lonardi en 1955 ,desautorizando de un solo golpe  a los que creen que el Uruguay cederá su capitalismo importado vía los depósitos bancarios en aras de la colectivización forzada de la empresa lactea  Conaprole.

 

Se suma  a todo esto que los fondos internacionales escasean.Lo de  Dubai hizo correr un estremecedor  sentimiento de angustia en el vértice del capitalismo internacional ante la posibilidad de un default árabe y la falta de fondos  actual que suelen derivarse de la práctica anteriormente estabilizadora   del Coup D ´Etat  desangran la viabilidad del viejo golpe militar

 

Cuando la rata deviene moneda de curso legal estamos realmente en problemas.

 

No hay nada que se pueda hacer entonces para terminar con las oligarquías nacional populistas que no son ni nacional ni populistas No hay recetas nuevas,mayestaticamente concretas para el asunto ?

 

Si ,calcar exactamente lo que ocurrió en el Este Europeo en donde desde  la católica Polonia hasta la  luterana Estonia, la ex republica Checa y la  pigmentada revolución naranja ucraniana reveló que la hora del bonapartismo había terminado porque cautelosamente se acercaba el paso fantasmal de la nueva versión del  liberalismo revolucionario anticonservador ;el retorno de un mencheviquismo blando aliado con el componente socialdemócrata , con menos sangre pero  con una eficacia internacional igualmente estremecedora y paralizante para las oligarquías retardatarias.

 

Parte esencial de esa ecuación consiste en no dejarle las banderas nacionales  al señor K porque no solo no las merece sino que es un  desprolijo traidor.

 

En esta esquema  la oposición callejera  que se avizora en el país  da cierta credibilidad al movimiento, permite testear lentamente  la fidelidad de los sistemas al presidente y a Julia Roberts  y sobre todo    facilita las rutinas de los mecanismos constitucionales  de que disponen los actores políticos "legales" para forzar a una nueva refundación social republicana  o lo  que el 18 del Brumario malapartesco hubiese definido simplemente como un golpe de Estado parlamentario.

 

En aquel entonces decidido por  los coraceros que  volvían de  Egipto y estaban francamente cansados de tanto palabrerio e inacción.Napoleon, bruscamente empalideció, su hermano no vaciló al llenar el recinto de los  jóvenes de lo que sería la vieja guardia.

 

 Por eso, en ningún caso el resultado de las maniobras  mutara en algo tan inverosímil como  es "que se vayan todos", simplemente  porque existe el tremendo riesgo de que la consigna sea  aceptada y entonces de que vivirían los Ritondo, los Bonasso, los Rodríguez Larreta o los Kunkel?, mas bien   de lo que se trata es asegurar una recomposición  estratégica del lugar en que se  desenvuelve cada uno de los actores.

 

Si  las movilizaciones son espontáneas en su totalidad pierden fuerza y se parecen a esos dramas  japoneses en que las mujeres trastabillan  con sus extremidades casi amputadas sobre el escenario. En este caso  simplemente por la sostenida falta de  la   dirección política del asunto. Si los   maquinistas de la revolución megafonica obtienen subsidios, promesas y encuentros ministeriales ya es necesario bajar la palabra de orden y que la pobre gente  se vuelva satisfecha a casa.

Esto no implica  esencialmente  analizar  positiva o negativamente sobre los motivos  reales de los gestores del cambio ya  que  la misma movilización de masas indica un grado objetivo de saturación de al menos parte de la población con el estado de cosas existente.

 Igualmente la Argentina era escasamente gobernable por De la Rúa en 2001, en tanto que Kirchner todavía cuenta con la correa de transmisión sindical cegetista –Moyano  quién deberá pasar la prueba de diciembre -y tiene también algunos explicadores de la izquierda nacional que concluyen sus discusiones, por una vez, por una lucida vez  para sus opciones tremendistas, con  análisis resueltamente antitroskystas.

 

” Si esto es una basura pero es la izquierda que tenemos y a la izquierda de los K no hay nada…” relativizan.

León los hubiese censurado  escorpianamente, sin piedad.

 

Igualmente  cabria acotar,” por ahora.”

 

Mientras  tanto los políticos negocian sus fragmentos de poder bajo el futuro régimen que ellos mismos moldearan  y  la movilización callejera confronta a unas fuerzas de represión que distan de ser monolíticas. Esta es otra de las razones por las que los desenlaces de estas crisis no derivan necesariamente en una guerra civil sino que se parecen a calculados combates medievales en donde las maniobras de entrenamiento   se inician cada fin de semana en las canchas de fútbol.

 

La guerra civil requiere un quiebre vertical de las fuerzas de represión (sean militares, policiales u otras), en que una parte del cuerpo de oficiales y de suboficiales  se oponga a otra, cada una respaldada por un sector de la población, mientras la movilización popular confronta a las fuerzas represivas con la drástica  amenaza de su quiebre horizontal.

 

 Los soldados o policías movilizados para reprimir a la población en las calles no son fuerzas de elite desprendidas del resto de la sociedad: enfrente de ellas, y en la mira de sus fusiles y cachiporras y chalecos keblar, pueden encontrarse sus parientes, sus amigos, ya que ambos bandos suelen compartir sus orígenes de clase media y  baja. Y si las fuerzas subalternas se niegan a reprimir, la cúpula corre el riesgo de convertirse en una cabeza sin cuerpo o en algo peor un cuerpo con  infinitas cabeza, una Gárgola contrarrevolucionaria que en 1982 ya vimos exactamente como terminó.

 

Entonces, el poder de la represión tiene una conclusión objetiva, que se mide según el grado de cohesión interna de las fuerzas y de representación y amplitud del movimiento social que enfrenta.  Éxito o  fracaso de la sublevación dependen de una compleja y sangrienta relación entre ambas líneas de dureza, cuya medición precisa, una vez que la batalla ha terminado y el polvo se ha asentado, suele medirse por el  simple  número de muertos.

Un cambio constitucional exige una transfusión sanguínea y nada es más irónico que pensar en términos “cristianos  “que Rómulo y Remo fueron amamantados por una loba.

 

Eduardo Duhalde, uno de los claros, categóricos pero no excluyente  beneficiarios del retorno de estas puebladas  hispánicas observa cuidadosamente sus tiempos mientras los parlamentarios, a su vez, analizan   con la misma cautela sus posiciones y las que deberán adoptar.

También  el  radicalismo y el señor Cobos miran el asunto y se parecen a Balbín, lleguemos a las elecciones de  fines de 1976 –sostenía el  sobrevaluado líder –“aunque sea con muletas.”

 

Solo los gobernadores y los intendentes tienen sus conductos auditivos estrechamente conectados con sus cojones.

Llegaron al vértice, a suerte  y verdad, no tienen vuelta.

 

El problema  no menor  volviendo a la ortodoxia radical balbinesca es que las muletas y las prótesis se están agotando aceleradamente en la Argentina de hoy y pasado el  sainete del  ADN compulsivo en donde el gobierno progresista rescató involuntariamente  la extrañamente egregia figura de Mengele ;como arquetipo genético de la reapropiación de la identidad en un salto darviniano que nos llevaría a buscar el eterno eslabón perdido de la raza humana  para reivindicar  títulos accionarios y porque no fronteras ? -ya llegaremos a eso -  y si dejamos de lado otras cortinas de humo como las  idas venidas de Macri con los homosexuales como si se tratase de la fusión con Toyota, banderas  igualmente ficticias, la realidad social, después del verano, estallara sin contemplaciones.

 

La lluvia de este  diciembre , tan británica ,esta escamoteando la realidad pirómana del verano sangriento que  detonara en los country y lugares intangibles y que harán tocar tierra una vez mas al gobierno de los  explicadores de las raíces del cielo.

 

Si, las raíces del cielo no pueden prescindir de la violencia.


 

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