SEINELDIN, ESE VECINO

 

Por Edgardo Arrivillaga.

 

 

 

 

 

 

 

No es la primera vez en que el vecino de la casa de al lado muere anónimamente ,dejando bien pagos sus impuestos, las cuentas de la casa en prolijo orden y luego descubrimos ,hurgando imaginariamente entre sus objetos que el hombre era un valiente coronel del ejercito blanco ,condecorado y defenestrado en fases sucesivas por el mismísimo Zar y condenado al anonimato o a la prisión o la muerte simbólica simplemente para que sus camaradas - bajo el reino del georgiano Stalin- siguieran haciendo sus cosas y sus carreras.

Si ese Seineldin ruso muerto como un héroe de una novela de Conrad en una austera vivienda parisina muy próximo a su espada de coronel dado de baja, (también un virtual Massuh argentino ,a futuro) , pero con mucha peor suerte que el original, estuviera ubicado en la década de los 30 ; esta deliberada oscuridad política vecinal se debería simplemente a que las coordenadas históricas transitaban , entonces, por una inevitable alianza entre Gran Bretaña ,Moscú y a lo lejos ,Franklin Roseevelt.  

Todos ellos enemigos ideológicos del reciente fresco muerto Seineldin pero por razones diferentes ; sin dejar de constituir apuntes referenciales, pautas de pensamiento que alimentando doctrinariamente a una misma corporación armada emplazan a la historia militar argentina en épocas ideológicamente diferenciadas que casi se anulan sistemáticamente entre si. 

Siempre hubo dos ejércitos como mellizos incompletos y si alguien piensa que hay uno solo es una interpretación absolutamente extrema que corre por cuenta del analista lector.

Y viendo las cosas en su justa retrospectiva es natural que el comunicado mas conmovedor sea el del Partido de la Izquierda Nacional, una tribu monárquica en extinción pero que rescata el antiimperialismo a todo campo de Seineldin que va desde el anticomunismo contra el socialfascismo soviético stalinista ,la lucha contra los británicos en Malvinas ,la reestructuración del Colegio Militar en Panamá y la creación de los " machos del monte" que enfrentaron directamente a la invasión americana que depuso a Noriega , ex colaborador de la DEA y la CIA cuando este ,como Sadam o el chino Fujimori o Carlos Menem habían dejado de ser funcionales a la nueva estrategia global.

Seineldin ,por las mismas razones de ucronia también había dejado de ser funcional al anticomunismo católico tradicional-su origen cristiano árabe lo llevaban con furia en esa dirección - y su flirteo con el nacionalismo tercermundista que lo hacia seguir la línea de Velasco Alvarado en el Perú , del escurridizo movimiento tenientista de los 70 rescatado por la cadena de mandos de Perón en la Argentina o el legado de Torrijos en Panamá , o simplemente en la lógica conspirativa de la derecha tradicional que coincide en generar condiciones militares nacionalistas en la primera etapa golpista, para luego virar hacia el liberalismo pudiendo sostener tanto la creación inicial de un eventual militar popular nacionalista o , simplemente un Videla apresuradamente liberal en su versión natural ,la menos enfática y mas pusilánime - en la medida en que el personaje inventado no afecte los intereses económicos y las alianzas internacionales que sustenta el progresismo políticamente correcto.

Videla era el parsimonioso blando en el libreto procesista pero en verdad era simplemente el menos nacionalista. 

No es inusual entonces el comunicado de la izquierda nacional que se dirige esencialmente al ejercito que fue ,el nacionalista, sacrificado en aras de un ejercito que es y cuyas coordenadas locales pasan por la escasa memoria de la familia ultra nacionalista Garre. Ayer nomás esta gente que hoy detenta la defensa nacional argentina hubiese sido seineldista - nacionalistas ,hoy americano -progresistas y si el lema entonces era simplemente " la patria dejara de ser colonia o la bandera flameara sobre sus ruinas" han logrado como en un juego de apuestas marcadas ,obtener ampliamente los dos objetivos del apotegma tacuarista acuñado hace 40 años mas o menos de un solo golpe de dados .

La patria no dejara de ser colonia y efectivamente la bandera flameara, pero poco, exactamente sobre sus ruinas.  

Viendo los últimos días en retrospectiva y pensando en la Unasur,cuya brasileñización logró camuflar a los duros del Pentágono como Gates que apoyan a Uribe robusteciendo a las mediadores palomas que se deslizan en torno a Hillary Clinton ,tironeando de Obama en una y otra dirección alternativamente ,pero siendo mucho mas compasivos con la explicita irresolución en materia de política exterior que implica la pareja real argentina, alineada entre Israel ,Venezuela e Irán simultáneamente , queda bastante claro y en esplendido relieve de claroscuros la muerte de Seineldin casi en soledad y el lógico comunicado de la izquierda nacional que tiene otro elemento de viudez para añorar después de Trostsky .

Efectivamente Seineldin fue a la causa militar argentina lo que el Che fue a la política de la izquierda latinoamericana. Una poderosa maquina de guerra tácticamente ejemplificadora pero sin estrategia alguna de sustentación.

Enemigos valientes entre si, combatientes crueles e implacables el uno contra el otro en una batalla imaginaria, políticos impolíticos tenazmente voluntaristas quedan como emblemáticas figuras garibaldianas pero de escasísima incidencia en el mundo actual. Cowboys de uno y otro lado representan la derrota de las armas aunque-también allí los espejos se nutren y multiplican entre si, y no es extraño entonces la revolución naranja ucraniana y la causa tchechena haya diseminado entre sus jóvenes nacionalistas y liberales autonómicos las innumerables fotos del combatiente antisistema Ernesto Che Guevara. Que jaquean a Putin como siguen persiguiendo la escasa memoria de los hermanos Castro sobre el asunto.

El Che, un comando carapintada, pero del otro lado.

Seineldin con un buen marketing moderno realmente no hubiese desentonado en esa hagiografía que se nutre del mito, del coraje, poco de la política.

El levantamiento de Seineldin no solo fracaso porque era una batalla que se había vuelto corporativa-una lucha sindical-en una sociedad que había comprado la pluralidad y los derechos humanos. Fracaso porque ignoro el principio básico de todo golpe de estado inteligente en la Argentina; " no mates de entrada a tus propios camaradas, eso hay que dejarlo para fusilamientos ulteriores".

Pero ese principio la violencia carapintada( y hasta el carapintadismo era un maquillaje para una guerra que ya había sido; los golpes no necesitan de enmascaramiento nocturno alguno, el corcho quemado es innecesario ) ese grupo militar , forjado con su dureza inicial en las batallas de verdad contra los británicos ,estremeció a la blanda sociedad argentina y recompacto al ejercito sobre sus posiciones neutras .También, los mandos advirtieron prudentemente que el nacionalismo corporativo y autocentrado en la austeridad de Seineldin no apuntaba solamente a la clase política sino de forma casi inocente a la corrupción militar en su extraña y miedosa alianza con el nuevo poder político. 

Seineldin se levanto contra el Estado para recuperar al Estado inicial sin advertir que los generales de escritorio ya habían hecho su oportuna reconversión hacia el antiEstado y en eso ,exactamente como el Che Guevara en Bolivia ,el héroe de Malvinas estaba peleando con armas antiguas-(el golpismo militar como idealización extrema de la política cesarista distribucionista y armonizadora pero por izquierda )- una vieja guerra que ya se había resuelto a favor del mercado y -en su versión mas blanda - hacia la socialdemocracia.

Así, los reclamos de Seineldin eran nacionalistas pero no eran ni socios del progresismo militar creado y pensado en el Centro de Estudios Hemisféricos, la nueva Escuela de las Americas de verdad, que idealiza una América Latina modelo escandinavo o canadiense ni era exactamente el clásico nacionalismo militar que se apoya en la administración legitimadora de la violencia mediante el escrupuloso respeto de la cadena de mandos. Nuestro hombre era un coronel, no general y había sido un cadete excepcionalmente capaz y a la vez atípico.

Pero su golpe de estado contra los generales de escritorio era un golpe de comandos y no tenía las calificaciones necesarias, la coordinación interfuerzas, la plasticidad previa con la sociedad civil, todos los elementos básicos y germinales que los golpes de Estado realmente vencedores exigen para no caer en una competencia militar deportiva. Una simple maniobra anual, pero con algunos muertos de verdad. 

Y como en caso del Che , liquidado en Bolivia y en donde el gobierno argentino ignoro su argentinismo inicial -nada dijo al respecto sobre la ejecución de Guevara el gobierno de turno en 1969 sin entender que había que leer ese fusilamiento de forma oblicua y exhaustiva porque no solo era un problema yanqui o boliviano o cubano ;sino que anticipaba el casus belli que embestiría y sepultaría a toda una generación argentina en una guerra interna apoyada por lugares claramente extracontinentales -Praga ,Moscú y otros discutiblemente inesperados en el marco de la guerra fría y porque básicamente su liquidación física implicaba a la vez su triunfo mitológico a la vez y eso se vería en el país pocos años mas tarde. 

En ese contexto y la misma torpeza de la ley del gallinero el actual Ejercito bendinista con la misma lógica de convertir a las revueltas militares en rebeliones sorprendentemente apolíticas , reconfirmo de hecho su alianza con el nuevo liberalismo de mercado desarrollado sistemáticamente por los Eskenazy para los Kirchner , asumiendo frente al soldado muerto una posición de cauta introversión administrativa.

Seineldin?  

Era militar entonces Seineldin?  

Por eso exactamente, por eso, la soledad del vecino muerto  de la puerta de al lado.


 

Portada