CROMAGNON, KIRCHNERISMO CALLEJERO

 

Por Edgardo Arrivillaga.

 

 

 

El fallo de la justicia argentina en el caso Cromagnon es bastante  parecido a un eventual fallo teñido de  la objetividad que podría haber tenido la justicia de los ayatollas iraníes en el caso de la AMIA.

El componente politico preanunciaba ya  el desenlace, pero  también  el corolario de la justicia argentina en su faz mas irresponsable. Ocurre que Harry conoce de oídas  al secretario de ese juzgado, un  personaje al parecer joven, delgado, pálido ,cetrino , que podría  reflejar adecuadamente el  emblema de Onanistas en Acción, para saber que  la policía investigativa de los juzgados ,conducida por esa gente de  entrepierna fruncida  es una fantasía plena de irrealidades.

 

 Que hay que entregarles las causas precocidas-el asunto a estos personajes les molesta profundamente- y que aducen cuanta coartada sea necesaria  simplemente  para no trabajar.

”No tenemos plata “sostuvo  el  personaje alguna vez con una sonrisa  gracilmente embozalada.

“No tenemos plata para enviar un mail” –agregó como  si el remache de la mentira   consolidara los endebles cimientos del lote que pretendía vender en ese peculiar jardín de paz que se encuentra entre Lavalle y Talcahuano.

 

Esta gente no se caracteriza por el triunfo de la voluntad, precisamente.Lo de ellos  es mas bien  un imagen proyectada, ligeramente kafkiana, del teatro y su doble El doble siempre esta allí, el real esta en otra parte. Fingen que trabajan, no lo hacen, están inmersos en la carrera judicial y la realidad social interesa poco.La nacional, absolutamente inexistente. Revistarían con la misma obsecuencia para Koba –Stalin, lo asesinarían a Gorki  o para     Hitler- Schilkgruber, no están a disposición de la gente, sino disciplinadamente,  en su contra.

 

Hace  tiempo que hace falta un Di Pietro-Fouche  en el poder judicial argentino.Un Di Pietro que operando desde lo jurídico y  utilizando lo político pueda desmalezar esa perversión sexy del hombre ligth que  caracteriza a estos fantasmas salidos de universidades de escasa exigencia y ningún rigor moral.Academias Pitman disfrazadas.Con cursos de veleros incluidos y mucho Spartacus para distenderse.

 

Secretarias,jueces,fiscales,pequeños amanuenses, el fallo de Cromagnon es un fallo de la justicia argentina  subdesarrollada en una dialéctica perversa en la que primero la estrategia consistía en proteger a Aníbal Ibarra ,derechizar a los padres de las victimas mediante sesudas explicaciones del tandem Bonasso -HIV –Pagina 12  para luego  ,en su totalidad ,arrojarlo a la incandescencia de  la gente indignada porque había dejado de ser funcional al gobierno y a la izquierda bienpensante devoradora de  spaghetis con pesto recocido en malas cocinas ,saturadas de  hongos y desperdicios.Partidocracia de barras bravas, sicópatas de una novela de De Lillo.Ibarra ya no era funcional, como no lo había sido Bielsa,ergo la línea maestra del problema Cromagnon pasaba por entender a la juventud, entenderla y contenerla y al mismo tiempo justificar todos los excesos que la nutren y  engordan a su vez a  la partidocracia capitalina.

El narco concretamente.

 

En esta simplificación de partido militar montonero el proceso era genuinamente un proceso y los progresistas a la vez procesistas y- por lo tanto- los  chabanes tenían que ser los duros arrojados al vació social-los juicios a las juntas militares asoman su rostro detrás de las  cuidadosas bambalinas del teatro bien montado- y  los jóvenes la expresión de lo popular así como  la banda  romántica de los Callejeros su expresión mas concreta y sentida. El parasitismo a costa de la piel del otro  se repetía, como en 1976 y 1983, sucesivamente.

Era un pesto ideológico para cerebros viejos.Pituitarias sin memoria alguna a la inversa de lo que diria Jauretche.

Y en eso tengo  diferencias con los   analistas establecidos, no solo hace falta sacudir la molicie del Estado y reformarlo, hace falta democratizarlo, ponerlo al servicio de la gente, convertirlo en una herramienta útil y no en un fin en si mismo.

Cromagnon es la segunda instancia de la Argentina  moderna que justifica el reemplazo de la burocracia de la justicia por los fusilamientos populares.Dejo al lector  inteligente adivinar cual fue la primera.

Que  igualmente serian  extraordinariamente populares.

A tenerlo en cuenta.

 

Y eso no es bueno, pero puede ser inevitable.

Levanto apuestas.

 Canetti, un hombre brillante pudo decir al fin de sus días:" nada he podido hacer contra la muerte".

Los K, parafraseando a Kafka todo han hecho para  fomentar el despliegue de  coronas mortuorias  en el país después de años enteros en que creíamos haber sepultado el asunto.Pero es cierto, ellos mismos, Onanistas en Acción también, miraban todo desde un igloo lejano, una visión kischt del drama argentino.Son esa caterva de nuevos ricos que serán muy pronto traicionados por otra caterva de futuros nuevos ricos.Genuina partidocracia en acción.

Es que los K  en aquellos años simplemente no participaban.

 

Eran heroicos protagonistas de la Republica  Petrolera Montonera en el exilio y en eso  debemos ser respetuosos, lograron un beneficio de extraterritorialidad que ni el Che ni el ERP  ni Solari Irigoyen  ni Hidalgo Sola ,muerto no se sabe exactamente porque  ¿verdad ?con sus  buenos oficios ante las Naciones Unidas  trataron de obtener para  los montes tucumanos.

El fallo de Cromagnon  hoy por hoy favorece objetivamente al narcotráfico.Alimenta sus macetas de bonsái bien cuidado.Fomenta el culto al antihéroe que pasa por el nihilismo juvenil cuando los países dejan de tener metas autopropuestas y  el cirujeo reemplaza a la simple producción.Dionisios esta junto a un contenedor de basura y la música bailantera le serrucha las neuronas.

 

Coincide  también ,amargamente, con las posiciones a favor de la despenalización sin tener   delineada una mínima política de seguridad para el area.La Argentina europea en eso y –como siempre en general –anticipa dialécticamente  un anticlímax que luego será profundamente incapaz de resolver.Desata una temperatura de confrontación de fuerzas en donde solamente los Rotweiler y el país carece de ellos tienen algunas posibilidades de sobrevivir.Es exactamente el problema de la clase media seudoprogresista  dividida en una profunda inseguridad entre la gobernabilidad republicana y la revolución seudomarxistaleninista de pequeño partido ;que termina convalidando masacres administrativas como la de Cromagnon en las que no hay pensamiento único que valga para explicarlas sino una simple constatación de la relación de fuerzas que divide  a mordiscones la sociedad.

Mastines de mastines.

 

Esta clase media, ahora kirchnerista a la page,  son ideólogos puntuales como una muerte ideológica precocida   que reclama su propia  autopsia.

Constituyen un  puñado de intelectuales mas o menos marginales que  se colocan la casaca bolivariana sin haber librado una sola batalla.Gente que cree que el discurso de Robert Badinter ante la Asamblea Nacional exactamente el  17 de setiembre de 1981 –Francia abolió allí la pena de muerte para siempre -fue un acto  voluntarista y  atrevidamente valiente y no una larga tarea llevada a cabo por el socialismo con el acuerdo embozado de Giscard y Chirac en la búsqueda de una genuina política de Estado para el problema.Un acuerdo de derecha y de izquierdas, de girondinos modernos y socialdemócratas transformistas.

 

El fallo blando de Cromagnon va a contramano de  esta sociedad argentina que esta dispuesta a apoyar dialécticamente  los Derechos Humanos pero muy poco  si están en peligro sus propios hijos.Ya lo demostró exactamente el 24 de marzo de 1976 para desconsuelo de muchos desaparecidos , un puñado de sobrevivientes que cobraron su pitanza en 1983   y la gran masa de colaboracionistas.

 

Que no habían leido a Drieu, naturalmente.

Es algo que estos jueces que han mutado gracilmente la casaca   del despotismo ilustrado por el gorro frigio de la revolución sin revolucion,sin toma de Bastilla alguna y sin  modificaciones de fondo en el funcionamiento de la justicia están convirtiendo con fallos como este a los tribunales penales en simples playas de estacionamiento de los desechos contaminantes  que irresponsablemente les arroja la clase política.No son mas tribunales, son amables purgatorios en los que el delincuente puede permanecer un tiempo infinito mientras  algún creador finaliza de construir infierno y paraíso.

Pero  la mala noticia para ellos es que pagaran duramente por este asunto.

 

En Cromagnon  murió mas gente que en la AMIA.Y no hay un Iraní  ni una simple pista  Siria para justificar la cosa.Ni una fragata en ningún Golfo Pérsico para esbozar una charla dietrologica.Somos nosotros, nosotros solos.

Ante la masacre de Cromagnon el partido peronista, entonces no dividido entre  bonaerenses y urquizistas no saco una sola línea en repudio a la muerte de los jóvenes.

Es que el pensamiento orgánico del kirchnerismo militante que no es más ibarrista, había elegido simplemente con ser Callejeros.

Toda una definición precisa, conceptual, escasamente argumentativa pero eficaz en un mundo de miseria, pobreza y marginalidad  condensada en una sola palabra que se retuerce sobre si misma como un espécimen reescapado de Butantam.

Kirchnerismo Callejero.

Bienvenidos al mundo de Cromagnon.


 

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