LAS VILLAS FEUDALES: UN DIAGNOSTICO

 

Por Gerardo José Gonzalez

 

 

-Las villas son ciudadelas adentro de la ciudad.
 
-Son fracaso del ideal lecorbusiano-peronista de la integración urbana. El ideal postuló la erradicación, la eliminación, pero desde 1955 crecieron, hasta albergar hoy un 10 % de la población capitalina.
 
-Las ventajas de vivir en esas ciudadelas -no pagar impuestos, etc.- están más que compensadas por los castigos: falta de escuelas, de centros sanitarios, de colectivos, de recolección de basura.
 
-En ellas viven gente completamente integradas a la sociedad. En la mía (21 de Barracas, con 35.000 habitantes) hay paraguayos de tercera generación, de los gremios de la construcción, gente de clase media que manda sus hijos al secundario y hasta la universidad.
Junto con los más deshechados de los marginales.
 
-Para mi, el peor fenómeno es el de la juventud carente de futuro, como bien señala el documento de los curas que anexas  para esta Pascua.
Muchos carecen de documentos de identidad, es decir que son inempleables.
Crecen en medio de la mugre y la carencia. Se aburren.
 
Ahí apareció la droga, en forma de paco.
Y las armas, para que logren con ellas el dinero para comprarlo.
Están afuera de la Ley porque nunca la conocieron.
 
-Los curas, por su ideología misionera, no destacan un elemento esencial : la ausencia estatal. Me quedé pasmado cuando Macri declaró que había que erradicarlas. Bueno, adónde manda a 300.000 personas, es la pregunta obligada.
 
-Para mi la solución solo puede surgir de la integración de la villa a la ciudad. Eso se logra solo mediante la concentración del esfuerzo estatal en educación, salud, empleo, servicios públicos, etc. Y con una conciencia ciudadana integradora, no excluyente.
Hay que absoberlas. Erradicarlas (mandarlas afuera) es deseo gorila del 55.
 
-Ganaremos el día en que haya una comisaría en cada villa. Hoy por hoy  son territorio liberado.

 

 


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