OBAMA, LA EXTRAÑA RAMA DE OLIVO OFRECIDA A IRAN

 

Por Edgardo Arrivillaga.

 

La tormenta en un vaso de agua por la prueba nuclear de Corea del Norte hace un año  -que muestras aéreas norteamericanas de reconocimiento químico autentificaron como cierta, aunque ubicándola en menos de un kilotón, o alrededor de un treintaiseisavo del poderío nuclear desatado sobre Hiroshima y Nagasaki, y sin que se sepa si el  régimen de Kim Yong-il tiene los medios necesarios, misilísticos o de otro tipo, para convertir ese potencial en armamento- tuvo al menos la virtud de poner de manifiesto la emergencia de un nuevo orden internacional donde la proliferación nuclear es la norma y no la excepción en la relación entre las naciones.

 

Ya son nueve los países que cuentan con armamentos nucleares: Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China -las potencias nucleares admitidas como legítimas por las Naciones Unidas, y que tienen derecho a veto en las resoluciones de su Consejo de Seguridad-, Israel -no declarada-, India y Pakistán -ambos declarados- y ahora Corea del Norte. Irán se presume cerca del status nuclear, y ya se ha normalizado una situación en que las naciones miden su importancia y su prestigio por la posesión o no de la bomba. Es un nuevo juego  en que las potencias "legítimas" ya se sienten autorizadas a vender tecnología nuclear a sus Estados clientes, donde los que no son clientes de nadie estarán tentados a adquirir esa tecnología por los medios que sea -piénsese, por ejemplo, en la posibilidad de una Venezuela de Hugo Chávez con armas nucleares y su impacto regional  como balanceo- desbalanceo  al submarino nuclear brasileño - y donde la posesión por terroristas u organizaciones no cubiertas por la formulación jurídica del Estado -Nación , de armamentos nucleares sólo puede ser cuestión de tiempo en un mundo en el que la tecnología momifica a la política de forma apabullante.

 

Cada 18 meses hay un chip que revoluciona los sistemas informáticos y todavía países como la Argentina discuten cosas tan inverosímiles como la reelección ,las fechas electorales  o   el uso irrestricto del presupuesto por parte del Ejecutivo o las sandeces que esconden los políticos locales preocupados por sus contiendas claramente municipales.

 

.Este tipo de mentalidad de partidocracia de City Hall es la que ha hecho estrellar también en su momento   a Cheyney,a Bush  el Joven y al propio Pentágono en   una realidad internacional que simplemente no existe mas y a la cual Obama con su extraña y falsa oferta de paz a Irán  extiende con presteza su certificado de defunción.
 Pero la pregunta es  como llegamos a esto ?
    

En 1999, los rivales India y Pakistán detonaron sendas baterías de armamentos nucleares como declaración de fuerza. Mas tarde Estados Unidos premió a India con acuerdos de cooperación nuclear -sin hacer lo mismo con Pakistán-, lo que fue una clara manifestación de apoyo a la nueva potencia regional emergente. O véanse los casos gemelos de Irán y Corea del Norte. Ambos países reciben la ayuda en dosis de Rusia y China, que en el Consejo de Seguridad se encargarán de vetar rutinariamente todo proyecto de resolución que amenace perjudicar seriamente las ambiciones de sus aliados. Detrás de la crisis por Corea del Norte  y ahora por Irán,el Irán nuclear ,está la competencia por la hegemonía del Pacífico. China, que aspira a convertirse en una superpotencia en los próximos 25 años y la crisis mundial la ayuda objetivamente , enfila contra Japón y su propia isla independentista rebelde, Taiwán. En 2001, Estados Unidos violó su propia política a favor de "una sola China" vendiendo a Taiwán una nueva generación de destructores, lo que causó una ola de protestas de Pekín, y el refuerzo de sus maniobras navales en el estrecho de Taiwán y el relanzamiento de los astilleros navales  chinos que trabajan a toda maquina repitiendo el éxito de los hindúes que forjaron la flota inglesa en los siglos XVIII y XIX y realmente nadie lo recuerda demasiado bien.

 

Por su parte  Junichiro Koizumi  ya  había iniciado el camino de  repliegue  respecto a la Constitución pacifista que había sido impuesta al país por las tropas de ocupación del general  Douglas MacArthur en 1947. Único general que conocía   en profundidad el pensamiento oriental porque se había educado en Filipinas donde su padre había sido gobernador civil y militar por varios años.Algo que no existe  un equivalente intelectual desde lo militar  para enviar al Irak de hoy.Si bien Petrus ha tenido relativo éxito en restablecer un marco de seguridad interior que  ya se esta nivelando sosegadamente con el argentino.Al menos si lo comparamos con la provincia de Buenos Aires.
 

Y  todo esto con el OK tácito de Estados Unidos: la primera materialización de la nueva relación entre los dos países fue el envío de tropas japonesas a Irak, ostensiblemente por propósitos "humanitarios" como si la sutil distinción entre éstos y los militares pudiera sostenerse en un escenario de guerra   y genocidio  y limpieza étnica en escalada creciente como el iraquí pero lo mismo ocurre simultáneamente  en Alemania donde la señora Merkel  envió en su momento  dos escuadrillas de Tornados a Afganistán. Por los mismos  motivos  Koizumi jugó claramente a la apuesta norteamericana de "democratizar" a Medio Oriente por la fuerza, de una manera similar a la consumada en Alemania y en el propio Japón en el desenlace de la Segunda Guerra Mundial;  pero fue una lástima que ambos olvidaran que tanto la Alemania como el Japón de la posguerra eran sociedades establecidas y racialmente homogéneas, mientras Irak era una colección de confesiones religiosas enfrentadas y de pueblos nómades que quizá sólo un dictador  como Saddam Hussein o el  Mariscal Tito  podía mantener bajo control.

 

 Pero la tendencia a la remilitarización y aún nuclearización del país que sufrió los dos primeros -y hasta ahora únicos- ataques nucleares de la historia, continúa.
 

Lo cierto es que ya se están volviendo rutinarias las visitas de prominentes políticos a un templo sintoísta que venera la memoria de algunos de los peores criminales de guerra del Imperio del Sol Naciente -para desmayo de China y de las almas bellas de Occidente que creen solo en las cuotas de exportación  y  , que  muy recientemente debió soportar una ola de manifestaciones antijaponesas más o menos espontáneas convocadas simplemente  por Internet.

 

   Sin embargo, el núcleo del asunto va más hondo, y radica en la creciente impopularidad de las bases norteamericanas en el exterior como ocurre actualmente en Italia donde  la cuestión ha dado fuerzas al paleoveterocomunismo peninsular.
 

Una base extranjera siempre es un motivo de fricción con la población local, de lo que dan elocuente testimonio los frecuentes escándalos causados por las violaciones de mujeres locales a cargo de marines estadounidenses borrachos y demasiado viriles  instalados en la base japonesa de Okinawa.

 

 

En Corea del Sur, la población también ha manifestado frecuentemente -aunque ahora menos que antes- contra las tropas estadounidenses que protegen la línea de separación de fuerzas de la Zona Desmilitarizada (DMZ) con Corea del Norte. Ambos países se encuentran bajo el llamado "paraguas nuclear" estadounidense. Pero es incierto por cuánto tiempo podrá mantenerse una estructura de seguridad basada en  la relación de fuerzas  del  año 1945, y en el principio  estratégico de que un ataque contra un aliado norteamericano llevaría a una escalada donde EE.UU. atacaría al atacante, hasta llegar a una ola de ataques y contraataques  que desembocaría en la mutua destrucción de los dos países, al tiempo que las Fuerzas Armadas norteamericanas, como claramente ha puesto en evidencia la guerra en Irak, están demasiado  sobreextendidas y con un despliegue de difícil rotación.Es difícil pensar que la adscripción a la NATO de un país chico sirva realmente para algo y   el reciente ingreso administrativo de Francia al organismo ,militarmente ya actuaba de hecho,es un clara jugada de Sarkozy para explicar  que de las cuatro grandes potencias europeas, Francia es la que ha  decidido saltar el cerco de garrocha del gaullismo nacionalneutralista hacia  una complementación militar con Gran Bretaña y los Estados Unidos. 

 

Lo cierto es que  Estados Unidos debió  enviar  recientemente a Irak soldados que estaban listos para volver a casa tras misiones en el Extremo Oriente, y ahora  Obama debe desarticular los planes republicanos pero mantener la estrategia republicana sin que se note   llevando a sus combatientes simplemente a Afganistán.Igualmente la jugada de Obama es clara y se parece extrañamente  a las admoniciones de  Osama Bin Ladem. Convocó a la paz a las masas persas con un comunicado en farsi mientras tiene la absoluta certeza de que Irán simplemente ganara tiempo y la opción militar americana puede plantearse en  seis meses  aproximadamente. Pero como dicen los entendidos la nueva guerra no será lamentablemente una guerra keynesiana,algo tan vital y necesario para la recuperación económica. Será algo mas parecido a Vietnam y al respecto ya se sabe el interés americano por  analizar el rol de la Gendarmería Francesa y sus posibilidades ,una  fuerza militar y policial a la vez que depende tanto de la Defensa como del  Ministerio del Interior.Una  fuerza de esta naturaleza seria una garantía contra las tendencias  golpistas que pululan de forma latente en el mundo árabe -se acerca la sucesión de Mubarak en Egipto - y  la desarticulación militar  clásica cumpliría un rol bastante parecido al que hicieron los montoneros  pronorteamericanos como Vertvisky y Abal Medina y la  señora Cabernet Garre en la liquidación casi total de las fuerzas armadas argentinas. Lo que sirvió en América Latina ,ejecutado por el progresismo  ,bien podría ser utilizado  gradualmente en el mundo árabe aunque esa elección  implique enfrentarse con un  lobby poderoso pero actualmente devaluado como es el de los traficantes de armas. La crisis mundial ha  rebajado esas expectativas y en lugar de armas la gente espera comida barata,estabilidad económica,fertilizantes,energía  y en el largo plazo comprarse un automóvil o  una casa. Sin embargo resulta transparente que los Estados Unidos van a necesitar en los próximos años  aliados geopolíticos  que puedan defenderse  de forma autónoma.Pero sin crear crisis  intestinas que pongan obstáculos al plan de globalización,mundialización y consolidación de las democracias mas o menos formales.
 

Lo que lleva al problema clave, que es Irán. Potencialmente, es el proliferador más avanzado, y el principal que puede suministrar armas nucleares a la nueva estirpe de redes terroristas que lució sus laureles con los atentados del 11 de septiembre. Por cierto, no lo harán de un modo que sea irresponsable -irresponsable para los intereses nacionales  iraníes, esto es-. Pero, en un momento en que los marcos regionales están cambiando de lugar -de una situación en que Irán y Siria, por su contigüidad con Irak, tenían fronteras con el ejército norteamericano, a un nuevo status donde el ejército norteamericano  fue  inicialmente  perseguido como en Somalía  por los aliados chiítas iraquíes de Irán que ayudó a favorecer en primer lugar-, EE.UU. va a tener que asumir la destrucción  o redimensionamiento del poder iraní, aunque sea porque Israel,Egipto,Marruecos,El Líbano, los Emiratos y la propia Arabia Saudita  en medio de un océano de  islámicos jóvenes y revolucionarios  , no  podrán hacerlo. Aquí es donde las alianzas regionales de EE.UU. -la antigua con Israel, la nueva con India y posiblemente con  los  emiratos del Golfo Pérsico- empiezan a cobrar relieve. 

 

La task force que  se cerro sobre el Golfo Pérsico hace ya un año -Robert Gates  era el ministro de Defensa de Bush y es actualmente el de Obama  recuerda extrañamente la llegada de la flota británica a las aguas  circundantes a Malvinas en el invierno de 1982 y también en esa oportunidad las usinas británicas amenazaban con un ataque nuclear sobre el continente argentino.

Era una ficción,un amague y una distracción que enmascaraba el objetivo real de la operación , una batalla aeronaval de desgaste y una derrota táctica que hiciera caer al gobierno militar argentino colocando en su lugar al  disciplinado señor  Valdemar Alfonsin.

 

Ya hubo un Alfonsin -Valdemar en Irán y fue Bani Sard,tal vez algo parecido se este sondeando en torno al sector moderado iraní  que  irresponsablemente el gobierno kirchnerista   ataca desde lo jurídico por la irresuelta  masacre de la Amia.

 

Porque irresponsablemente? Porque una vez mas la Argentina no podrá escapar a la seducción medioriental y a sus  duros contragolpes  y  en eso  las movidas de Héctor Timerman  y la expulsión del lefevrista Williams-un acto de totalitarismo ideológico de signo opuesto a lo que se pretende defender -asi como en el otro extremo  las  embestidas antijudias que se preparan en ámbitos montoneros cercanos a  D´ E lia  y a los  chicos quebrachistas ponen de relieve que en el 2009-casi 2010 ya-  la insularidad es una  anacrónica inviabilidad en el campo de las relaciones internacionales que incluyen guerra,realidad,fantasía,acción sicológica  e intereses comerciales a la vez.´En este contexto Obama ha ofrecido la paz  con una masividad apabullante,pero en las relaciones internacionales es frecuente ofrecer la negociación para que esta no sea aceptada.

 

Brzezinsky ,que algo sabe del asunto acaba de sostener que la oferta de Obama  es mas compleja que  la larga negociación que permitió restablecer con un éxito económico innegable la relación con China.Los dos países tenían un enemigo común que era la URSS ,actualmente no puede decirse lo mismo de Irán si bien hay un sector de los jóvenes que  observan nuevamente a Moscú como una especie de ángel tutelar.

 

En síntesis ,Obama quiere  impulsar un cambio de régimen en Teherán presionándolo para su desarme nuclear.Se reserva ,sin embargo, la opción militar y para ello cuenta con el innegable vanguardismo militar de Israel y en ese sentido  los muertos de Gaza son solo un  amable postre,un gateau , de lo que puede venir mas tarde.Liquidar el  incipiente poder nuclear iraní forma parte de esa estrategia que tiene como ultimo objetivo la democratización del país y en todo esto la política exterior de Obama es una  curiosa dosificación del conservadorismo  kissingeriano y el  ímpetu revolucionario del polaco Brzezinsky.

 

Nada mal y bastante rápido para un líder al que se cuestionaba su falta de experiencia en las cuestiones del mundo global.

 

Pero las fintas políticas recién han comenzado.Y la bendita guerra keynesiana no llega.


 

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