SOBRE LA SEGURIDAD, EL GOBIERNO NACIONAL Y EL HACKERISMO DEL ESTADO

 

Por Edgardo Arrivillaga.

 

Creo que el problema de la inseguridad es un derecho vulnerado por un gobierno culposo que dejo desarrollar una situación que se le fue de las manos. Detener a un tipo de la Esma era fácil, se lo citaba por teléfono y el tipo aparecía con su valijita a la espera de lo que dispusiera la superioridad.Aca estamos tratando con otra clase de gente. Esta situación va a la mexicana y ni siquiera en México donde ahora se descubrió que el armamento narco son rezagos militares americanos la solución será fácil. Pero también tienen algunas ventajas.En principio es un país machista, no ha sido debilitado por la histeria sobreprotectora de las sociólogas y sicólogas argentinas, segundo tienen una policía corrupta pero implacable cuando se trata de su supervivencia,finalmente un ejercito que frente a la delincuencia -no frente a las ideas -México es tan libre o mas que la Argentina- tienen gatillo rápido cuando se trata de defender al pais.Son nacionalistas de verdad.Hispanicos e indígenas sin culpa alguna , con orgullo de raza.

Mi odio a los montoneros ya conocido, más que odio es irritación, se debe a que fueron improductivos, generadores de victimas pero incapaces de hacer una revolución en términos clásicos.

Hay un fondo de anarquismo en ellos que es muy español e italiano que nada ha hecho de positivo por el pais.Tengo el mismo relativismo frente a Alejandro el Magno, un montonero superior

El buen hombre destruyo el imperio persa que tenia civilización, cultura y ductos y no hizo absolutamente nada. Solo una sucesión de victorias militares que se esterilizaron cuando el hombre murió y sus guerreros desguazaron los restos del imperio persa.  Para que?

 Darío era un estadista, el griego solo un guerrero.

Los montoneros destrozaron el ultimo gobierno de Perón y encararon una larga lucha de inmolación y sacrificio de los otros.Las cúpulas estaban discutiendo sus inversiones políticas a futuro en Paris o Roma.Todos los Bonasso, Horacio HIV, Betini  y los gemelos  de Clarín jugaron alegremente con una generación.

Jamás los perdonaremos.

 

Pero volviendo a la inseguridad, mientras sigamos viendo los aspectos sociales del mal y no entendamos los criminalisticos nada se podrá hacer.Ya se, hay una pulsión feinmaniana, mal discípulo de Sartre y Fanon, que juega con el ser para la muerte y otra sarta de esteticismos individidualistas que puedo llegar a compartir desde un ángulo estético pero en modo alguno como forma de gobernar un país.

 

Tristan Tzara  o Mishima me interesan sobremanera, no los pondría en otra cartera que no sea la cultural, claro?

Otro problema que advierto es la tremenda incultura de la clase politica.Simplemente no saben.El único plan de seguridad escrito no se por quien pero que parece entender el asunto es el de la chica Bullrich.

 

Blumberg tampoco sabia de seguridad. Funciono como un emergente y puso de rodillas al gobierno nacional y provincial hasta que lograron liquidarlo, pero solo como competidor político. El problema que genero a Blumberg quedo irresuelto.El lifting de la sensación de inseguridad-frase poco feliz si las hay -es el equivalente de decir, vea amigo no se preocupe su miseria es una “sensación” pero en el país de las hormigas verdes se vive relativamente bien,claro son carnívoras, pero también se reproducen.

 

La seguridad sigue huérfana y esto no se arregla con elecciones.

Por el contrario vamos hacia una anarquía que le dará mayor espacio de maniobra.

Todo esto es producto de la dulce fantasía de creer que los mecanismos represivos dentro del Estado o en la simple conducción de una familia son negativos per se.Estamos heredando el yeso intelectual que nos metió en la cabeza el doctor Spock en los 60.

Tampoco creo en las falsas soluciones tipo:” esta sin trabajo? es semianalfabeto?

 ¡Bienvenido a la infantería¡¡

Estamos en un cul de sac y solo la violencia más directa nos hará encontrar una solucion.No la teorización.

 

Hace días mi pagina fue jaqueada por gente que debería estar ocupándose  de problemas serios, de seguridad por ejemplo en lugar de hacer relaciones publicas o   coleccionar intimidades con objetivos claramente   extorsivos.

Pero hemos vuelto y seguiremos dando con crudeza  la pelea a la cual hemos sido convocados.

 


 

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