20 MINUTOS PARA MATAR A HITLER,OPERACION WALKYRIA

 

Febrero 2009

 

 

El film de Tom Cruise es didactico también  para recordar las irradiaciones de la  historia argentina actual.Desde luego todo el film es una fantasia en torno  al viejo argumento de la culpabilidad colectiva  del pueblo aleman ,sin entender que Alemania perdió  3.000.000 de hombres solamente en el Este y que los servicios secretos británicos hicieron lo posible para proteger a Hitler de cualquier atentado porque lo peor que podía pasar es que el diletante fuese reemplazado por gente  seria ,responsable y escasamente romantica. A Gran Bretaña  no convenía la muerte de Hitler y mucho menos su  reemplazo por un gobierno continental europeo que dajando de lado las fantasías panislamicas hubiese replanteado un nuevo orden economico internacional con esferas de influencia en donde el imperio otomano  pasaba a ser aliado de   Alemania y los  paises arabes surtidores de petroleo  de  la nación  insular por excelencia.  Ese Japón europeo formado por sajones y normandos con una cuota de sangre galesa,irlandesa y francoescoceza.El verdadero enemigo era Stalin justamente porque tenía una politica expansionista y a la vez conservadora.Y esto era el peor de los escenarios para los europeos pero el mejor para los americanos.
 

Nada de esto   trasluce el film de Cruise,lo cual  demuestra que  la Cientología -inventada por un infante de marina  lector de ciencia ficción -dejó de gravitar hace ya tiempo.Igual el film es entretenido y se ve como una amable  Mision Imposible dirigida contra Hitler.Pero nada tiene que ver con la historia real ni con la personalidad de Stauffemberg ni   con las  causas de la  Segunda Guerra que poco tuvieron que ver con el  pueblo judio y mucho con la expansión alemana hacia el Este.De hecho Hitler jamás  bombardeo Praga porque quería convertirla en la nueva cabeza del imperio.Y Auschwitz siguió funcionando como centro de concentración de prisioneros alemanes luego de la liberación  ejecutada por los amables caballeros de la caballería cosaca stalinista.

 

Igualmente  es Interesante y aleccionador   recordar a Stauffemberd en estos momentos  precisos de la historia argentina.Los países no se inmolan ni por un hombre ni menos aun por una familia.Igualmente si alguien busca a Stauffemberg deberá buscarlo en la larga cantidad de caudillos peronistas que gradualmente van renovando sus credenciales republicanas frente a la sociedad civil.El problema es que queda poco tiempo.Un Congreso de Verona es necesario a la brevedad y los intentos de trasmutar al proceso desencadenado por el innombrable López Rega del progresismo de  la izquierda nacional-Nestor -  en algo parecido al general Bignone con sus penosos transformismos   esta inevitablemente destinado al fracaso.Alguien debe pagar este happening,alguien que tiene nombre y apellido, solvencia patrimonial y que continua exactamente la triste fama   del místico lopecito.

 

La izquierda nacional y sus   operadores de calle deben retroceder y si el peronismo no quiere convertirse en un debilitado símil del Movimiento Social Italiano debe encarar finalmente la canalizacion de la nueva sociedad civil y sus clases medias,totalmente lejanas de una liturgia terminada  dramaticamente el 13 de noviembre de 1955.Fecha para evitar.
El tiempo corre.El clima de aire y sol de Massa es inconsecuente y  transicional.
Corre el mismo riesgo que Loustea.
Y Duhalde y el doctor Valdemar lo esperan con calculado silencio.
A seguir-
Edgardo Arrivillaga.

 

 

 

Claus Philipp Maria Graf Schenk von Stauffenberg

 

(de forma abreviada: Conde Claus von Stauffenberg o Claus von Stauffenberg o von Stauffenberg; 15 de noviembre de 1907, Jettingen – † 21 de julio de 1944, Berlín). Militar alemán, Coronel del Estado Mayor (alemán: Oberst im Generalstab) de la Wehrmacht, implicado como conspirador ejecutivo en el complot del 20 de julio de 1944 contra Hitler.

 

Nacido el 15 de noviembre de 1907 en el castillo de su tío el Conde Berthold von Stauffenberg en Jettingen (Baviera, Alemania), hijo del matrimonio compuesto por el Conde Alfred Schenk von Stauffenberg y Caroline, de soltera Condesa von Üxküll-Gyllenbrand, tercer y último hijo (sus hermanos eran Berthold y Alexander). Los von Stauffenberg son una antigua familia aristocratica, católica y suaba (Alemania del Sur), que poseía (y sigue poseyendo) varios castillos en Alemania del Sur; entre otros, uno en Lautlingen (Baden-Württemberg/Alemania) (hoy museo) donde Claus y sus hermanos pasaban sus vacaciones. La familia von Stauffenberg entró en la historia en el año 1260 con el noble Werner Schenk von Stauffenberg. Claus, como todos los Stauffenberg que viven hoy, era de la rama Stauffenberg-Amerdingen. Entre los ancestros de Claus por parte de su madre se contaba el Conde August Neidhardt von Gneisenau, prócer del ejército prusiano, cuyo apellido ostentaba uno de los barcos de guerra más grandes de Alemania durante la primera guerra mundial y luego en la segunda guerra mundial, el DKM Gneisenau. Claus von Stauffenberg era un caballero muy apuesto, de alta estatura para su generación (185 cm) y con un innegable don de gentes, lo que lo hacía muy popular entre sus compañeros. Speer, quien trató con Stauffenberg en 1944 como enlace de la oficina del Cuartel General de la Reserva, le describe como extremadamente amable y como una figura casi mística por su señorío y por su aspecto.

 

Su vida privada

 

Educado en Stuttgart, muy inclinado a la literatura, el joven aristócrata se unió al ejército alemán, entonces llamado Reichswehr, en 1926 a la edad de 18 años. Pertenecía al círculo del poeta Stefan George y fue miembro de la guardia de honor en su funeral en diciembre de 1933 en Locarno, Suiza. Si bien no se opuso en un principio al ascenso al poder de los nazis en marzo de 1933, su oposición nació en 1938 después de la llamada Noche de los cristales rotos al ver como los SS realizaban todo tipo de crímenes y vejaciones a judíos. En noviembre de 1933 contrajo matrimonio con Nina Baroness (Freiin) von Lerchenfeld en Bamberg con la cual tuvo cinco hijos, la menor hija póstuma.

 

Su carrera militar

 

Ya integrado en una unidad de Caballería de la Reichswehr en Bamberg en 1926, el año 1937 alcanzó a los once años de carrera el grado de capitán en la Wehrmacht, grado que normalmente sólo hubiera conseguido a los 16 años de carrera.

Para esa época su tío materno, el conde Nikolaus von Üexküll, había participado en un movimiento de la resistencia de militares prusianos contra el régimen de Hitler. El regimiento de caballería de von Stauffenberg fue integrado en la 6ª División Panzer y tomó parte en la ocupación de los Sudetes, hoy Chequia, y en las guerras contra Polonia en 1939 (Invasión de Polonia en 1939) y Francia (Batalla de Francia) en 1940. El 31 de mayo de 1940 fue condecorado con la Cruz de Hierro de Primera Clase.

 

A partir de junio de 1941 participó en la guerra contra la Unión Soviética (Operación Barbarroja) y quedó horrorizado por las sistemáticas matanzas por parte de los SD ("Sicherheitsdienst" o servicios de seguridad) alemanes y SS en la retaguardia sobre todo contra la etnia judía. A raíz de eso llegó a la convicción de que estaba obligado a entrar en la resistencia activa contra el régimen nazi. Ya antes de la previsible y evitable derrota alemana de Stalingrado (diciembre de 1942/enero de 1943) Stauffenberg dudaba de las dotes de Hitler como comandante supremo. En enero de 1943 fue ascendido a teniente coronel y transferido a la campaña del Norte de África, siendo oficial de una unidad especial de tanquetas del general Rommel dedicada al reconocimiento del terreno y a la observación de la fuerza, la posición y los movimientos del enemigo; estaba adscrita a la 10ª División Panzer. Durante una incursión de reconocimiento en la batalla del paso de Kasserine en Túnez en febrero de 1943, su vehículo fue sorprendido y atacado por un avión británico quedando gravemente herido al recibir el impacto de metralla; perdió su ojo izquierdo, su mano derecha y los dedos meñique y anular de la mano izquierda. Le trasladaron a Munich en donde fue salvado por el famoso cirujano Ernst Ferdinand Sauerbruch.

 

El plan Walkiria

 

A partir de 1938, sobre todo por su rechazo de los crueles eventos contra los judíos.luteranos y católicos  en la "Reichskristallnacht" en Alemania, von Stauffenberg se fue distanciando primero paulatinamente y al final abiertamente del nacionalsocialismo. La ideología y práctica hitleriana del exterminio sistemático de ciertas minorías, sobre todo la de los judíos (holocausto), le convierte en enemigo acérrimo de Hitler. A finales de 1942 alguien le preguntó qué hacer con Hitler. El contestó: "¡Matarle!".[1] Como militar profesional también sabía ya en 1941 que las estrategias militares aplicadas por Hitler como comandante en jefe en Rusia tenían que terminar catastróficamente. Sin suficientes medios ni tropas, Hitler decidió mantener un frente de miles de kilómetros en la Unión Sovietica desde el Mar Negro en el Sur hasta el Mar Báltico en el Norte, aún en contra de la opinión de sus generales, que le recomendaron concentrar sus tropas sobre todo en la conquista de Moscú, donde Stalin se vería obligado a luchar contra las tropas alemanas entonces aún superiores. Además Hitler pensaba terminar su campaña al estilo "Blitzkrieg" (similar al que condujo en Francia) antes del comienzo del invierno de 1941 y no tenía a sus tropas equipadas con ropa y el material adecuado para las temperaturas extremas de un invierno ruso. La estrategia hitleriana permitiría a los soviéticos atacar con fuerzas superiores en donde más les convenía. La primera y más conocida consecuencia fue la por los alemanes desastrosa batalla de Stalingrado en el sur del frente a finales de 1942.

 

En septiembre de 1943, una vez recuperado de sus gravísimas heridas, con ayuda de su amigo y también conspirador Teniente General von Tresckow volvió al servicio activo en Berlín bajo el mando del General Olbricht en el OKW (Oberkommando der Wehrmacht) en la calle Bendler (hoy Stauffenbergstrasse). Olbricht era miembro del comité de resistencia que estaba perfilando un plan para dar muerte a Hitler. El 1 de julio de 1944 von Stauffenberg fue asignado a la jefatura del estado mayor del General Fromm, a cargo de la reserva de la Wehrmacht, también situada en la Bendlerstrasse de Berlín. Stauffenberg, ahora nombrado Coronel con 36 años de edad, bajo el nuevo cargo de jefe de las reservas de la Wehrmacht (Ersatzheer), tenía acceso directo a las reuniones del comité de planificación de las operaciones que el mismo Hitler encabezaba. Este hecho le permitía reunirse con regularidad con el "Führer".

El plan de Olbricht era adaptar el llamado Plan Walkiria para los fines de la resistencia y tenía entrelazados a entre 200 y 500 implicados en diferentes estratos de la sociedad alemana, militares de la Wehrmacht e incluso de la sección de inteligencia y contraespionaje liderada por Almirante Canaris.

 

El plan Walkiria había sido ideado inicialmente por el SS Heydrich para mantener el control del Reich en manos del Führer, en caso de que la seguridad y estabilidad del régimen se viera comprometida por un levantamiento; paradójicamente este mismo plan Olbricht quería utilizarlo para eliminar el régimen Nazi.

 

Paralelamente, sobre todo entre miembros de la aristocracia prusiana, la mayoría luteranos practicantes se había constituido un círculo secreto llamado Círculo de Kreisau (Kreisauer Kreis) consideraban que Hitler estaba llevando a Alemania a la ruina moral y material, por lo que debía ser eliminado. Este círculo era la parte civil de la conspiración y estaba liderado por el Conde Helmuth von Moltke, Yorck von Wartenburg, von Trott zu Solz, Hans Bernd von Haeften, Schlabrendorff, el alcalde socialista de Leipzig Goerdeler, y el hermano de Claus, Conde Berthold von Stauffenberg, entre otros.

 

La parte militar estaba al principio a partir de 1942 encabezada por el coronel von Tresckow y a partir del 1 de septiembre de 1943 por von Stauffenberg. Stauffenberg tenía el apoyo del Mariscal retirado von Witzleben, del General Beck y la ayuda activa del General Olbricht. El General Fromm no había dado explícitamente su apoyo incondicional al movimiento, pero había participado en la confección del listado de un nuevo gobierno y sabía en detalle de las actividades de von Stauffenberg. La actitud de Fromm de cara a los conspiradores fue ambivalente desde el principio hasta el final.

 

El plan consistía en eliminar en el mismo atentado a Hitler, Göring y Himmler. Luego, en Berlín, Fromm debía neutralizar a las SS con el ejército de reserva y Stauffenberg ganar y organizar el apoyo activo de la Wehrmacht en toda Europa. En Francia, el General Stülpnagel debía neutralizar a los Gauleiter y SD y cortar las comunicaciones con Berlín.

 

El Comandante Szokoll y el Coronel Heinrich Cordé debían neutralizar los edificios de la Gestapo (Geheime Staatspolizei = policía secreta) y de la policía en Viena. Posteriormente se instalaría un gobierno provisional que intentaría firmar la paz con los aliados y poner fin a la guerra.

En total participaban unos 200 implicados directos y unos 300 indirectamente.

 

Intentos anteriores al 20 de julio de 1944

 

Después de varios intentos de atentados frustrados a partir de marzo 1943, ideados primero por el Teniente General Tresckow y a partir del primero de septiembre de 1943 por von Stauffenberg, éste en diciembre de 1943 se ofreció para ejecutar personalmente un atentado suicida. Sus compañeros de conspiración le convencieron de no actuar por la necesidad de su presencia en Berlín después de la muerte de Hitler y por su presunta incapacidad física para activar la bomba. Es esa misma condición de inválido la que le ayudaría el veinte de julio de 1944 a llegar con la bomba hasta la mesa de Hitler.

Pero muchos meses antes, en marzo de 1943 el Teniente General Tresckow y Schlabrendorff consiguieron meter una bomba en el avión de Hitler. La bomba no explotó. Dos semanas más tarde von Gersdorff intentó matar a Hitler con una bomba en una exposición en Berlín. En noviembre de 1943, ya organizado por von Stauffenberg, el joven capitán Axel von dem Bussche hizo un primer intento frustrado de atentado suicida en la Wolfsschanze. Von Stauffenberg preveía un segundo intento de von dem Bussche para febrero de 1944, pero el 29 de enero de ese año von dem Bussche fue herido gravemente. El Teniente von Kleist intentó ejecutar el plan de von dem Bussche el 11 de febrero de 1944, pero tampoco llegó cerca de Hitler. El capitán von Breitenbuch quiso matar a Hitler en mayo de 1944 con su pistola en el refugio de Hitler en los Alpes llamado Berghof cerca de Berchtesgaden, pero la SS no dejó ese día pasar ayudantes a la sala de la reunión.

 

El 1 de julio de 1944 von Stauffenberg obtuvo una nueva misión que le permitía asistir a las reuniones con Hitler casi cada semana. Al arrepentirse el General Stieff de detonar una bomba contra Hitler en el palacio de Klessheim cerca de Salzburgo, el 7 de julio de 1944, von Stauffenberg y von Tresckow decidieron que fuera el mismo von Stauffenberg quien pusiese la bomba y no delegar el cometido en nadie más. Debido a su imprescindible presencia en Berlín para organizar el levantamiento del ejército posteriormente a la muerte de Hitler, von Stauffenberg tenía que sobrevivir al atentado y presentarse lo antes posible en el "Bendlerblock " ( hoy en la Stauffenbergstrasse ) de Berlín. A partir de entonces Stauffenberg tuvo siempre el maletín con la bomba consigo en las reuniones que mantuvo en varias ocasiones con Hitler. Pero nunca encontró la ocasión en que Hitler, Himmler y Göring estuviesen juntos. Su intención era evitar así la posibilidad de una continuación legítima del régimen nazi. El 15 de julio de 1944 se decidió a eliminar a Hitler de cualquier forma en la próxima ocasión que se le presentara.

 

20 de julio de 1944

 

Por fin, aprovechando que el 20 de julio 1944 se iba a celebrar una reunión del alto mando en el cuartel general de Hitler, llamado "Wolfsschanze" y situado cerca de Rastenburg en el este de Prusia (hoy, Ketrzyn-Polonia), von Stauffenberg y su ayudante, el teniente von Haeften, llegaron desde Berlin-Rangsdorf a las 10 de la mañana al cuartel general de la Wolfsschanze en un avión tipo Junkers Ju 52.

Von Stauffenberg portaba un maletín, con un explosivo especial inglés de un kilogramo que se activaba mediante un detonador químico absolutamente silencioso. Von Haeften llevaba otra bomba idéntica. Hitler adelantó la reunión 30 minutos, ya que sobre la una y media debía recibir al Duce Mussolini.

 

Antes de entrar en la sala de la reunión, von Stauffenberg, con la excusa de cambiarse la camisa, se fue con von Haeften a una habitación cercana para activar lo más rápidamente posible las dos bombas. Con mucha dificultad debido a su única mano, además la izquierda y con solo tres dedos, rompió la cápsula de vidrio del detonador químico de su bomba con un alicate especial diseñado para sus tres dedos y activó el primer explosivo en su maletín. No tuvo tiempo de activar el segundo explosivo, en posesión de von Haeften, debido a la entrada de un suboficial a la habitación donde supuestamente solo se estaba cambiando de camisa, apremiándole a volver a entrar de inmediato en la reunión. Von Haeften llevó la segunda bomba no activada en su maletín a un bunker antiaéreo cercano. El dispositivo químico haría detonar la primera bomba en el maletín de von Stauffenberg en aproximadamente diez minutos.

 

Como el lugar del atentado estaba inicialmente previsto en el búnker subterráneo de Hitler, pero miembros de la Organización Todt estaban trabajando allí y se decidió realizar la reunión en el galpón en la superficie de Speer, una casa principalmente de madera, que contaba con varios ventanales y una gran y pesada mesa de roble.

A la reunión asistieron veintitrés personas, además de Hitler y von Stauffenberg. El ambiente era caluroso, por lo que se ordenó abrir las ventanas. Empieza la reunión.

Von Stauffenberg llega con algo de retraso, se excusa con un gesto y se sitúa tan cerca de Hitler como le es posible, supuestamente esperando su turno para exponer la situación en el Frente Oriental. Hitler ocupa la parte central de la mesa mirando hacia el exterior, Stauffenberg se sitúa a su derecha, apenas a metro y medio de Hitler.

 

Después de pocos minutos Stauffenberg coloca el maletín con la bomba debajo de la mesa muy cerca del lugar donde se encuentra Hitler y se retira discretamente pretextando una llamada telefónica urgente desde Berlín. Tiene apenas tres minutos antes de explotar.

Después de abandonar von Stauffenberg la sala uno de los asistentes chocó con el pie accidentalmente el maletín y lo apartó, colocándolo junto a una de las patas gruesas de la mesa en el lado más alejado de Hitler. La reunión continuó.

 

Dos minutos y medio después, a las 12.14 horas, el artefacto explotó. Hitler, que estaba agachado sobre un mapa del frente ruso colocado encima la gruesa mesa, ve de súbito que ésta sube y le golpea en el rostro. La explosión es violenta y deja a cuatro muertos y a otras personas malheridas. Como la habitación estaba con las ventanas abiertas, la fuerza de la explosión se dispersó. Especialistas en explosivos aseguran que si von Stauffenberg hubiese metido la segunda bomba que llevaba von Haeften en su maletín, aún sin manipular, nadie hubiese sobrevivido.

 

Von Stauffenberg y von Haeften presenciaron de lejos la explosión y creyeron, sin posibilidad de comprobar los resultados, que ni Hitler ni nadie podía haber sobrevivido. Partieron apresuradamente al aeródromo, y von Haeften se deshizo de la segunda bomba arrojándola por la ventana del coche. Consiguieron con sangre fría pasar los puestos de guardia y se hicieron llevar con su avión a Berlín. El conspirador General Fellgiebel en la Wolfschanze comunicaba la palabra "Walkiria" a Berlin, como señal de que el atentado había tenido éxito, para que otros implicados en Berlín tomasen las decisiones acordadas para asumir el control del Estado.

 

Hitler salvó la vida al recibir la explosión indirectamente pues había quedado protegido por la gruesa pata y la sólida tabla de la mesa de encina, que se deshizo en astillas que quedaron clavadas en una pierna, sufriendo sólo magulladuras ligeras en su brazo y en el lado izquierdo de su rostro.

 

Se pensó en un primer momento que el lugar había sido bombardeado, pero no había información de aviones enemigos sobrevolando el área; con el pasar de los minutos, la idea de un atentado fue tomando forma, la ausencia de Stauffenberg levantó sospechas. Al borde del camino hacia el aeródromo se encontró el maletín con la segunda bomba, que fue reconocido como igual a la explosionada.

Von Stauffenberg, en pleno vuelo a Berlín, daba por hecho la muerte de Hitler sin sospechar lo realmente ocurrido. Al llegar a la Bendlerstrasse, alrededor de las 16.30 horas, se dio cuenta de que el plan de toma de poder no se había iniciado apenas. El ejército de reserva no había salido de los cuarteles.

Mientras tanto, Martin Bormann es el primero en explicarse exactamente lo ocurrido e informa a Hitler de que el secretario de guardia había visto salir a Stauffenberg después de la explosión y alejarse apresuradamente del lugar.

De este modo Stauffenberg se convirtió en el sospechoso principal de Himmler y de Kaltenbrunner, que ya se acercaba desde Berlin.

 

Fracaso del golpe y muerte de Stauffenberg

 

Una vez llegado von Stauffenberg, los implicados se movilizaron para efectuar el golpe. Alrededor de las 18 horas las cosas no parecían ir mal para los conspiradores, cuando el General Fromm, comandante en jefe del Comando de Reemplazo, que conocía del plan y tenía por misión desmovilizar los SS, escuchó por una conversación telefónica con el cuartel general de la Wolfsschanze que Hitler se había salvado. Fromm, fríamente, a partir de este momento asumió el papel de leal seguidor de Hitler y se negó a continuar con el golpe. Von Stauffenberg y otros oficiales lo arrestaron. Mientras tanto Goebbels hizo que el Mayor Remer, que iba a detenerle en su despacho, escuchase la voz de Hitler por teléfono, quien le ordenó desmovilizar a los reservistas y telefónicamente le dio el grado de Coronel. Más tarde el General Guderian acudió con sus tanques y tomó Berlín. El Golpe de Estado se desbarató.

 

Sobre las 11 de la noche Fromm, se liberó de su arresto y detuvo a los sorprendidos von Stauffenberg y los demas conspiradores. Él condenó a muerte al Coronel Claus Von Stauffenberg, al Teniente Heinrich von Haeften, al General Olbricht y al Coronel Albrecht Mertz von Quirnheim, los cabecillas de la operación. Al General Beck, Fromm le dio ocasión de suicidarse.

 

Fromm avisó a Himmler escuetamente por teléfono y colgó. Luego sacó a los cuatro condenados al patio de estacionamiento y mandó que fuesen ejecutados unos minutos después de la medianoche del 20 de julio. Lo hizo antes de que llegaran las SS, sumariamente y sin tribunal. Esta decisión la tomó Fromm para que los conspiradores no declararan en su contra y así poder salvarse.

 

En primer lugar fusilaron al General Olbricht. Como segundo le tocaba el turno a Stauffenberg, pero cuando estaban al punto de disparar el Teniente von Haeften se lanzó delante de Stauffenberg recibiendo las balas destinadas a su jefe. Las últimas palabras gritadas por Stauffenberg segundos antes de morir como tercero fueron: Larga vida para la Sagrada Alemania. Mertz von Quirnheim murió en último lugar.

 

Consecuencias

Himmler llegó algunas horas más tarde y, al dar cuenta Fromm de lo acontecido, le respondió exponiéndole lo (sospechosamente) apurado que estaba por ejecutarlos. Esto lo implicaría.

 

Por instrucciones de Fromm, Stauffenberg y los demás fusilados fueron enterrados honorablemente con todas sus medallas poco tiempo después del fusilamento en un cementerio cercano. Pero Hitler, sediento de venganza, descubrió más tarde la implicación de Fromm y le hizo ejecutar en abril de 1945. También hizo desenterrar los cadáveres de Stauffenberg y los conspiradores quitándoles las medallas y haciéndoles incinerar. Se registró Bendlerstrasse y en una caja de seguridad de Fromm se encontró una lista de los conspiradores, con los papeles que asumirían en el gobierno provisional. La cacería de culpables empezó esa misma noche. El destino de éstos iba a ser terrible.

 

Los otros implicados, como Berthold Graf Schenk von Stauffenberg, figura central del complot, fueron sentenciados por un tribunal especial llamado "Tribunal del Pueblo" (Volksgerichtshof) a cargo del juez Freisler y ejecutados en la Prisión de Plötzensee por estrangulamiento lento con cuerdas de piano; junto con Berthold von Stauffenberg fueron ejecutados otros ocho implicados; además se detuvo al General von Kluge, a Albrecht Haushofer, al Almirante Canaris y a otros militares de relevancia. Los ahorcamientos fueron filmados y fotografiados para ser presentados a Hitler.

Su antiguo superior en Africa, el Mariscal de campo Rommel, quien sabía del complot pero no participó, fue inducido al suicidio. En las dos semanas siguientes del 20 de Julio de 1944 murieron unas 200 personas directamente implicadas. Más de 5.648 personas fueron ejecutadas los meses siguientes por las SS. En un listado encontrada en la caja de seguridad del General Fromm en su oficina de la calle Bendlerstrasse, se encontró el nombre de Speer, con la indicación en manuscrito al lado de su nombre de: "¿Si fuese posible?" Esta simple anotación salvó a Speer.

 

De todos los intentos de atentados contra Hitler, el del 20 de Julio de 1944 es el que estuvo más cerca de lograr su objetivo.

 

Pero no solamente la familia de Claus von Stauffenberg, su esposa y sus hijos, sino todos los miembros del clan Stauffenberg, unas cincuenta personas fueron arrestados por las SS y metidos en diferentes cárceles y campos de concentración. Ordenada su ejecución sumaria, sin embargo, estando al final del sitio de Berlín en mayo de 1945, los SS no ejecutaron la orden y algunos de los Stauffenberg se entregaron a un comando británico en el Norte de Italia.

 

Claus von Stauffenberg estaba casado desde 1933 con la Baronessa Nina (Freiin) von Lerchenfeld. Tenían cinco hijos: Berthold, Heimeran, Franz-Ludwig, Valerie y Konstanze.

 

El mayor de ellos, Berthold, llegó a mayor general en 1994, después de 38 años de servicio en la Bundeswehr alemán. Berthold von Stauffenberg declaró en 2007, respecto de su padre:

-"Tenía 10 años cuando perdí a mi padre, por tanto lo conocí muy poco. Mi madre estaba encinta de su quinto hijo al momento de ser detenida por la Gestapo. Ella admiraba mucho a mi padre..."[2]

Berthold von Stauffenberg

-"Fui a dar a un orfanato, hasta junio de 1945 y entonces me reencontré con mi madre en la cárcel de Ravensbruck."[3]

Berthold von Stauffenberg

-"Mi padre hizo algo muy valiente y positivo...porque no todos los alemanes eran nazis".[4]

Inicialmente, es decir después de la segunda guerra mundial y en consonancia con la propaganda nazi la acción de Claus von Stauffenberg fue considerada un acto de traición por la mayoría de la población alemana, pero con el correr del tiempo y el intento de atentado colocado en su contexto en la historia, se le ha dado categoría de héroe en la lucha por la liberación del criminal régimen nazi, llevando actualmente su apellido la antigua calle "Bendler" de Berlín.

 

 


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