El 24 de marzo del golpe militar conmemorado por algunas ONGs paso totalmente desapercibido. El país real reclamaba la insistente presencia de las cámaras televisivas en el cruce dialéctico y mediático y casi convergente dentro de su contradicción de tres sectores sociales, que se entrecruzaban en las carreteras argentinas, después de un extenuante fin de semana para turistas.
El primero de los actores que despedazo la quietud del matrimonio presidencial refugiado en el Calafate, en un símil criollo y algo chanta de Elena y Nicolae Caeasescu en su agradable casa transilvana , fue la movilización directa y sin vueltas de la gente de campo.
Gente que unifico a sectores productivos, a la Sociedad Rural a la Federación Agraria Argentina, a los pequeños tamberos y a toda esa gente que cultiva el gusto por el país viejo –la Patria vieja- y a la vez tienen la aguerrida independencia de la gente de campo.
Gente poco trapera, corajuda que no tiene ni Same ni emergencias policiales a la vista .Gente que todavía habla de aviejato sin embrollarse que se podría tratar de una inverosímil violación de octogenarias en un barrio tanguero de la ciudad puerto.
Caballito?
Little horse?
La Boca?
Interpretación morbosamente cittadina, ácidamente porteña de la cosa.
El segundo sector y que el Indec no registrara en sus orwellianas estadísticas de la memoria que se olvida de si misma con un sistemático recambio de funcionarios ,es el conductor abnegado que volviendo de sus vacaciones se encontró filosamente atrapado, como un cuero en una curtiembre o en un viejo saladero del 700 , entre los ruralistas, el sol, los niños propios y ajenos, es decir detestables , la sed, la falta de sanitarios-ningún Comité de Crisis previó naturalmente la cosa - y el desembarco con cara de guerra de la Gendarmería Nacional con su aspecto de perdidos Robocoops ,que daban un toque de sorprendente y algo aparatosa ciencia ficción a toda la puesta.
La guerra de los Mundos aterrizando en el mundo pastoril de Echeverría.
Que las camionetas de la fuerza llevaran la sigla Haganah Lt, que es el nombre de la empresa pero también del primitivo ejercito de Israel después de la fusión de Mossad Aliya Bet, Irgum y justamente Haganah , agregaban un divertido toque exótico; casi ucronico, a esa escaramuza de facones de tierra adentro en un mundo de producción agraria altamente tecnificada.
Pero el guinness para el gobierno no lo dieron la falsa dureza de Losteau-parece hecha casi para reclamar con bríos un glorioso destierro , ¿Harvard quizás ? ni las declaraciones de los previsibles agentes del caos virtual como Delia ,sino los inesperados squadristis de Hugo Moyano que intentaron con 400 camiones establecer una especie de línea de defensa avanzada de Teruel , en una metaforizada y anacrónicamente lejana guerra civil española frente al avance del prodigiosamente fascista, naturalmente , reaccionarismo agrario nacional.
Probablemente nadie del gobierno revisó los programas de educación que se aprobaron durante la gestión del sombrío y barbado Filmus.
Allí se recomienda para los adolescentes leer el brevísimo relato “ Autopistas del Sur “ de Julio Cortazar, que anticipaba la historia de un embotellamiento por una crisis gremial y la situación de huis clos que provocaba en los automovilistas desesperadamente atrapados en las puertas de esa Paris inalcanzable .Cortazar escribió sobre el hacinamiento y la ecología pero se sospecha que en esta precisa situación tendría serias dificultades para interpretar de que lado colocarse ;el de la izquierda posible ?,eso es K , el de los valores tradicionales con un inevitable guiño Pasoliniano que conformaría a los metro sexuales y a la tradición antindustrial a la vez ? o del lado del hombre de aceite ,engranajes, ruedas, cambios, frenos e insomnios de alcohol que implica el rudo sindicato de los Jimmy Hoffa locales ?
En ese sentido es interesante que el gobierno cultor del progresismo cortazariano haya terminado por recurrir a Moyano,ya estrenado el año pasado en su lucha contra el supermercadismo chino con bastante éxito en términos de épica elegiaca nacional.
Pero en este caso el resultado de la crisis del campo será mucho más larga y dolorosa que la solución propuesta por el argentino expatriado en su breve relato.
Habrá que sentarse, ver y esperar.
Entre tanto un enorme corralito se ha extendido sobre la gente de campo.
Un corralito que ahorra pérdidas de mercados a las enormes multinacionales como Bunge y que apunta simplemente a la concentración de la petroproteina sojera que nutre a la Argentina y al modelo intervencionista en muy pocas manos y en general transnacionalizadas
Y también en algunos amigos
De los amigos.
Don Enrique, el hombre que hablaba con Londres ya desde 1975, de hecho fue uno de los cultores del movimiento militar del 24 de marzo sabe bien de estos asuntos.
Un corralito de características mayores pero con un elemento en común. El perjuicio transversal y oblicuo hacia sectores socialmente entrecruzados de la sociedad que crearon exactamente el sismo que catapultó las primeras grietas en la estructura aliancista del ex presidente Fernando De la Rua.
Las mujeres y los chicos que arrea Moyano tienen la costumbre ritual de comer carne, buenos asados, leche de buena calidad.
Esa que ahorra la celulitis, usted comprende ….
Los moyanistas son camioneros, pero a la vez consumidores.
Como todos los demás.