KOSOVO

Por Edgardo Arrivillaga.

 

La reciente independencia de Kosovo nace bajo la realidad de las fuerzas emergentes en los Balcanes.Mas allá de establecer si se trata de la enésima conspiración americana contra   una Europa Unida-todavía no se ve muy bien porque  el imperio del Norte tendría interés en desestastibilizar a sus propios aliados transoceánicos salvo que estemos mentalmente en 1943., la  entidad kosovar desde hace años se encontraba sobre el borde una nueva guerra interétnica y con un índice de desocupación cercano a la mitad de la población activa   estaba claro que ni Serbia ni Moscú podían hacer nada al respecto.

 

    Kosovo era una entidad fracasada como provincia, fracasada como territorio tutelado por la Unión Europea y solo quedaba elegir el camino croata de la guerra de liberación nacional  o la independencia lisa y llana aunque esta decisión tense aun más la relación entre  Moscú y Washington.
   

Al menos por unos meses.

 

    No es automático como cree España que   la autonomía kosovar, en realidad albano –kosovar ya que esto podría finalizar de hecho en el renacimiento de una gran Albania que  incluiría económicamente a la Macedonia del Norte, por eso Grecia ha votado en contra, pueda favorecer la autonomía vasca, aunque es cierto que tanto en el caso de los vascos, como los catalanes o los escoceses una  autonomía suave  y pacifista tendría no solo la penetración de las bayonetas.
   

También la de los votos.

 

Asimismo en el  otro polo hegemónico Putin   se preocupa por la realidad Tchechena, de los ósenos e inguscios y la reciente penetración del ejercito turco en Irak, en la zona kurda hacen pensar que tanto  la Unión Europea como Rusia  y los propios  americanos  tienen un problema irresuelto que es la relación  entre la ortodoxia rusa o griega y las  fuerzas geopolíticas y económicas que le  otorgan vigor.No solo hay un problema entre católicos, protestantes y judíos de un lado  e islamistas del otro.Hay un problema que viene de mas lejos y que tiene que ver con la resurrección de la fuerza otomana en una zona de Europa plagada de mezquitas desacralizadas con violencia y convertidas en simples almacenes   bajo el comunismo.

 

    La carta política que tiene la Unión Europea consiste en convencer a Serbia de que acepte su amputación a condición de un rápido ingreso a la propia Union.Pero en el ínterin deberá mantener  al menos 16000 hombres   como asistentes o fuerzas de seguridad y estudiar el viejo plan Athissari que ya anticipaba un protectorado con mayor capacidad autonómica y cierta rítmica nacional.
   

La realidad es que los albanos –kosovares  no tienen trabajo, viven de la economía sumergida  e INTERPOL bien sabe que  el 80 por cinto de la heroína que se derrama sobre Europa  parte de  esa  extraordinaria avenida de aproximación-un  enorme puerto franco - para los traficantes que  constituye la entidad kosovar.

 

    Desde 1999 Europa abdico el gran juego o al menos su protagonismo y fue incapaz de  impulsar una razonable autonomía aprovechando  el carácter antimilosevista de la nueva dirigencia serbia.

 

  Ahora la Europa anticomunista que va desde Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia ha tenido que aceptar la jugada americana del hecho consumado porque no tenían  una solución política de reemplazo.

 

    Pero paradójicamente la jugada también favorece a Rusia y  los gritos de indignación de las quinta columnas  neorusofilas no deberían ignorarlo.Hay sobreactuación del lado ruso.
   

Rusia acentuara su presencia en Serbia, aumentara su presión sobre el Caucaso, fingirá  endurecerse más de lo debido con los kosovares  con aprietes administrativos  y  detrás de todo esto  hay un bipolarismo imperfecto  ruso-americano que reaparece con gestos de cine mudo detrás de la independencia kosovar.

 

Como era previsible la Cancilleria argentino  se alineo detrás de la tesis de la integridad de los estados contraponiéndola a la voluntad de autodeterminación de los pueblos...
   

En realidad si mañana Puerto Rico resolviese dejar de ser un estado asociado para ser un estado  neutralista y casi chavista  la gente de Taiana no sabría exactamente que hacer.

 

   Por ideología deberían apoyar al fantomatico movimiento  isleño pero por la  sacrosanta tesis de la integridad de los estados deberían apoyar de forma tajante  al imperialismo  norteamericano.

 

Todos estos problemas se deben a que la Argentina no sabe exactamente que hacer con el problema Malvinas y  habría que comenzar a plantearse con seriedad una política para el Atlántico Sur que contemple la realidad.
   

Nuestros intereses nacionales allí no tienen un solo voto y solo pueden sustentarse en  un sostenido  crecimiento económico y militar simplemente.

 

    Y en alianzas diplomático comerciales compartidas.

 

De lo contrario  el país se ira aislando aun mas en sus apetencias geopolíticas declamadas  y como en otras cosas se alejara igualmente de las nuevas entidades  geopolíticas que gradualmente iran surgiendo..

 

La globalización replantea la vuelta del nacionalismo y sobre todo de los  pequeños nacionalismos y la Argentina, país invertebrado en muchos aspectos debe  pensar   en el asunto.

 


 

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